La firma fue llevada adelante junto al contador Carlos Tolaba, representante de la Cámara de Comercio de Río Grande, consolidando así el entendimiento entre el sector sindical y empresarial en la ciudad.
El acuerdo se concretó tras la homologación del entendimiento nacional, que había registrado demoras, y que fue tomado como base para la negociación a nivel local. En ese marco, el CEC logró incorporar un complemento regional que mejora la suma fija establecida originalmente.
“El acuerdo nacional establecía una suma de 120 mil pesos, pero nosotros logramos llevarla a 160 mil pesos en función de la realidad económica de la región”, explicó Rivarola en FM Fuego. Asimismo, indicó que los incrementos contemplan subas del 2% en abril y del 1,5% tanto en mayo como en junio.
El dirigente detalló que el acuerdo ya fue firmado, notificado a los estudios contables y elevado al Ministerio de Trabajo de la Nación, a la espera de su ratificación en los próximos días, por lo que las liquidaciones deberán ajustarse a los nuevos valores.
En cuanto al impacto de la paritaria, Rivarola fue crítico sobre el alcance de la recomposición. Señaló que los salarios continúan por detrás de la inflación, lo que dificulta recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
También advirtió que la demora en las homologaciones y la caída en las ventas influyen en las negociaciones, limitando la posibilidad de alcanzar mejoras más significativas.
Por otra parte, el titular del CEC alertó sobre la persistencia del trabajo no registrado en la ciudad. Indicó que continúan detectando irregularidades en distintos comercios, con casos de empleados no declarados o registrados de manera parcial.
“Hay empleadores que aprovechan la necesidad de la gente. Eso nos obliga a intensificar los controles en la calle”, afirmó.
En ese contexto, Rivarola describió la situación del sector como compleja, con caída del empleo y dificultades económicas generalizadas. Frente a este escenario, el acuerdo firmado con la Cámara de Comercio de Río Grande busca sostener los ingresos de los trabajadores mercantiles en un período marcado por la incertidumbre.