jueves 30 de abril de 2026 - Edición Nº2703

Generales | 30 abr 2026

Todo mas caro

Suben los combustibles y ya anticipan nuevos aumentos en mayo

11:24 |El incremento en naftas y gasoil vuelve a presionar sobre los precios de toda la economía en un contexto de consumo en caída. Con subas impositivas que impactan desde mayo y un mercado golpeado, el combustible se consolida como uno de los motores de la inflación y la recesión.


Otra vez, cargar combustible se transforma en una escena cada vez más pesada para los argentinos. Lejos de dar tregua, los precios de la nafta y el gasoil vuelven a subir y todo indica que el impacto recién empieza: en mayo habrá nuevos ajustes que seguirán presionando sobre el bolsillo.

El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles que comenzará a regir desde el 1° de mayo, con un impacto directo en surtidores. La suba ronda los $11 por litro en naftas y cerca de $9 en gasoil, aunque parte del incremento fue diferido para junio, lo que anticipa una continuidad en la escalada de precios.

Detrás de esta decisión aparece un combo explosivo: la suba internacional del petróleo -impulsada por conflictos globales- y la necesidad del Gobierno de sostener la recaudación en medio de un escenario inflacionario que no logra estabilizarse. De hecho, el aumento de combustibles ya fue uno de los factores que empujó la inflación de marzo al 3,4% mensual, consolidando una tendencia que vuelve a encender alarmas.

El consumo empieza a ceder

Pero el dato más preocupante no está solo en el precio, sino en lo que empieza a mostrar la economía real. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, las ventas de combustibles cayeron 1,8% interanual en marzo, confirmando que el impacto de los aumentos ya se siente en la demanda.

Si se analiza el consumo diario -corrigiendo la cantidad de días del mes- la caída es aún más fuerte: -3,1% mensual, una señal clara de retracción en el uso de vehículos y en la actividad económica.

El golpe es especialmente visible en las naftas, asociadas al consumo de los hogares, que retrocedieron 2,4%, mientras que el gasoil cayó 1,1%, mostrando que incluso la actividad productiva empieza a resentirse.

Efecto dominó en toda la economía

El aumento de los combustibles no impacta solo en quienes cargan el tanque. Se trata de uno de los precios más sensibles de la economía: incide directamente en el costo del transporte, la logística y la distribución de bienes.

Cada ajuste en surtidores termina trasladándose -de forma casi automática- a alimentos, productos básicos y servicios. Es decir, el combustible actúa como un multiplicador de la inflación.

En ese marco, el escenario se vuelve más complejo:

  • Suben los costos
  • Se retrae el consumo
  • Se enfría la actividad

Un círculo que se retroalimenta y profundiza la desaceleración económica.

Un escenario que no encuentra techo

Lejos de estabilizarse, todo indica que el proceso seguirá en los próximos meses. El propio esquema de actualización impositiva deja abierta la puerta a nuevas subas, mientras el precio internacional del petróleo continúa en niveles elevados.

Así, la escena se repite: cada vez que sube el combustible, el impacto no se queda en el surtidor. Se traslada a toda la economía y golpea de lleno en el consumo, en el empleo y en la vida cotidiana.

En un país donde el poder adquisitivo ya viene golpeado, el aumento de la nafta no es solo un dato más: es otro síntoma de una economía que sigue sin encontrar alivio.

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