Todo ocurrió en inmediaciones del Puente Paseo de la Mujer, donde personal de la Policía Provincial fue alertado por un choque. Al arribar al lugar, los efectivos se encontraron con un Volkswagen Gol visiblemente dañado producto de una colisión, pero sin ocupantes en su interior.
La escena, en principio, planteaba más preguntas que respuestas.
Minutos después, un hombre se presentó espontáneamente ante los uniformados. Se trataba de Martín Alba, de 29 años, quien aseguró ser el conductor del rodado y explicó que había perdido el control mientras circulaba por el sector.
Sin embargo, el relato comenzó a desmoronarse rápidamente.
Según fuentes policiales, el sujeto presentaba claros signos de intoxicación alcohólica, lo que ya encendía las alarmas sobre las condiciones en las que conducía. Pero el dato más grave surgió tras las primeras averiguaciones: el vehículo había sido denunciado como robado horas antes.
Con ese elemento clave, la situación dio un giro definitivo.
Alba fue aprehendido en flagrancia por el delito de hurto automotor, quedando inmediatamente a disposición de la Justicia. El caso quedó en manos de la Fiscalía de turno, que avanzará con las actuaciones correspondientes para determinar la responsabilidad del implicado y reconstruir la secuencia completa del hecho.
El episodio vuelve a poner en foco una combinación altamente riesgosa: conducción bajo los efectos del alcohol y vehículos sustraídos, una mezcla que en esta ocasión terminó con daños materiales, pero que podría haber derivado en una tragedia.