USHUAIA.- El cuarto receso extendido del calendario nacional exhibió una marcada moderación en la dinámica viajera. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) precisó que se movilizaron exactamente 1.066.464 personas, quienes volcaron al circuito económico una suma total de $ 235.008 millones en rubros vinculados al transporte, hotelería y alimentación.
En la comparativa interanual frente a 2025, el volumen de turistas retrocedió un 8% por la menor cantidad de jornadas no laborables. No obstante, al contrastar los datos con 2023, año que también contó con tres días de descanso, se registró un incremento del 16% en los desplazamientos. El desembolso diario por visitante promedió los $ 110.181, cifra que representa una caída real del 1,6% debido a una conducta de gasto más austera.
Dentro del mapa nacional, Tierra del Fuego logró posicionar a Tolhuin como uno de los destinos emergentes que sostuvieron el flujo de visitantes gracias a sus paisajes naturales y oferta gastronómica. En el resto de la Patagonia, Bariloche mantuvo su vigencia y ya anticipa un invierno prometedor, con estimaciones que indican una suba del 15% en la llegada de público brasileño para los meses de nieve.
La conectividad aérea jugó un papel preponderante durante el feriado. Aerolíneas Argentinas trasladó a más de 158.000 pasajeros, alcanzando picos de ocupación superiores al 90% en los trayectos de cabotaje. Por fuera de los grandes centros urbanos, el motor de la demanda fueron las agendas locales, como ocurrió en Corrientes con la Fiesta Nacional del Surubí o en Córdoba con desafíos deportivos de gran escala.
En cuanto a los métodos de pago, el uso de herramientas digitales alcanzó cifras inéditas. Ante el cierre de las entidades bancarias por el feriado del viernes, las billeteras virtuales y los códigos QR fueron los canales predilectos para el consumo en ferias y comercios. Los beneficios ofrecidos por plataformas como MODO, Cuenta DNI y Mercado Pago resultaron determinantes para traccionar las ventas mediante reintegros y planes de cuotas.
La tendencia general de este periodo se inclinó hacia las "escapadas de cercanía" y viajes de corta duración, con una estadía media de apenas dos noches. Este comportamiento selectivo del viajero actual se reflejó en una mayor concentración de la demanda en puntos específicos del país que ofrecieron eventos culturales, deportivos o gastronómicos de relevancia.