En medio de una fuerte escalada institucional, el mandatario sostuvo que la norma sancionada por el Parlamento llega fuera de tiempo. “Es una ley que llega tarde, derogando una ley que ya había puesto en marcha un proceso”, afirmó en la TV Pública, al rechazar la validez de la decisión legislativa.
Melella remarcó que la discusión excede lo electoral y tiene una dimensión institucional superior. “No es solo un proceso electoral, es un proceso de reforma de la Constitución que está por encima de cualquier otra cuestión”, expresó, defendiendo la continuidad del camino iniciado por el Ejecutivo.
El gobernador fue aún más contundente al calificar la medida. “Es una medida que uno la entiende desde la cuestión política, pero es inconstitucional claramente”, señaló, al tiempo que confirmó que el Gobierno avanzará con el veto y llevará el conflicto al plano judicial.
En esa línea, ratificó que la reforma no se detendrá. “El proceso está en marcha y el proceso sigue, y la reforma sigue”, insistió, marcando una postura firme frente a la decisión de la mayoría legislativa.
El mandatario también cuestionó los argumentos vinculados al contexto económico. “Se dice que no son los tiempos, pero nunca son los tiempos, esa es la excusa”, lanzó, al considerar que detrás del rechazo existen intereses políticos que buscan frenar cambios estructurales.
Entre esos cambios, Melella enumeró una serie de ejes que, según su visión, justifican la reforma. “Hay que terminar con los privilegios de algunos, hay que terminar con las reelecciones indefinidas y hay que frenar el aumento del número de legisladores”, planteó.
Sobre este último punto, advirtió sobre el impacto económico que podría tener la ampliación de la Legislatura. “Se habla de cuatro nuevos legisladores que le van a costar a la provincia cerca de 7.000 millones de pesos al año”, señaló, al sostener que la reforma permitiría ordenar ese escenario.
También buscó despejar críticas sobre posibles intereses personales. “No es la reelección de un gobernador, se van a llevar una sorpresa en ese sentido”, afirmó.
Además, vinculó la reforma con la posibilidad de fortalecer políticas públicas clave. “Hay que lograr que la educación y la salud tengan mejores salarios con respaldo constitucional”, indicó.
Por último, el gobernador apuntó contra sectores políticos que se oponen al proceso. “Algunos no quieren perder privilegios”, sostuvo, y consideró que parte del rechazo responde a especulaciones electorales de cara a los próximos años.