La actividad había sido impulsada por la agrupación estudiantil “Universitarios por la Libertad” y contaba con aval institucional, pero se desarrolló en un clima de fuerte tensión. Desde el inicio, distintos sectores de la comunidad universitaria se hicieron presentes para manifestar su rechazo a la visita del legislador, con cuestionamientos centrados en su respaldo a políticas que —según denunciaron— afectan el financiamiento del sistema universitario.
Según explicó el senador en FM Aire Libre, la exposición fue interrumpida por un grupo de personas que, a su entender, no tenía intención de participar del debate. “No hubo violencia física, pero sí momentos en los que no se podía responder ni avanzar con la charla”, sostuvo.
Coto indicó que había sido invitado a exponer sobre el proyecto de reforma política, pero que la situación derivó en un intercambio constante que impidió abordar el tema central. “Había gente que quería preguntar otras cosas y otros directamente buscaban que no se pudiera dar la charla”, señaló.
En ese contexto, remarcó que si bien en algunos momentos se lograron responder inquietudes, el desarrollo fue irregular y finalmente no se pudo cumplir con el objetivo del encuentro. “Sobre el tema prácticamente no se habló. Se mezclaron distintos planteos y se terminó el tiempo sin poder avanzar”, afirmó .
El senador también consideró que hubo una intencionalidad política en lo ocurrido, aunque aclaró que la presencia de público crítico en una universidad “no está mal en sí misma”. No obstante, insistió en que faltó voluntad de debatir en torno al eje de la convocatoria.
La charla estaba prevista en el campus de Ushuaia, pero las protestas dentro del recinto generaron un escenario de tensión que derivó en su interrupción.
Finalmente, Coto expresó que la reforma electoral es un tema que debería discutirse a nivel social y no solo en ámbitos políticos, y no descartó que en el futuro pueda darse un espacio para retomar el debate en otras condiciones.