La iniciativa de construir una Residencia del Adulto Mayor en Ushuaia fue presentada prácticamente desde el inicio de la gestión de Walter Vuoto. Ya en diciembre de 2015, apenas asumido como intendente, el jefe comunal hablaba públicamente de concretar un espacio destinado a brindar contención y cuidados a adultos mayores, calificándolo como “un viejo anhelo” de la ciudad.
Con el paso de los años, la obra fue reapareciendo una y otra vez en discursos oficiales, publicaciones institucionales y campañas de difusión municipal, aunque la ejecución concreta avanzaba a un ritmo muy distinto al de los anuncios.
Incluso, en una etapa previa al inicio formal de la construcción, quien también impulsó gestiones para intentar conseguir financiamiento nacional fue el entonces senador Matías Rodríguez, recordado dentro del espacio político de Vuoto como uno de los dirigentes que acompañó la búsqueda de recursos para concretar el proyecto. En aquellos años, desde el oficialismo municipal se presentaba la residencia como una futura obra emblemática para Ushuaia.
Sin embargo, la construcción comenzó recién en 2022, siete años después de los primeros anuncios políticos. Fue entonces cuando el Municipio informó oficialmente el inicio de la obra junto al grupo Newsan, bajo un esquema de responsabilidad social empresaria que también fue ampliamente difundido en medios locales y redes sociales oficiales.
En aquel lanzamiento se habló de una obra histórica, moderna y “modelo en la Argentina”, con un plazo estimado de ejecución de apenas 18 meses. Las publicaciones oficiales mostraban renders, recorridas, fotografías de estructuras y videos promocionales donde la residencia aparecía prácticamente como una realidad inminente.
Desde entonces, la Municipalidad volvió reiteradamente a comunicar “avances” de obra que muchas veces terminaron funcionando como nuevos relanzamientos políticos del mismo proyecto.
En diciembre de 2022, Vuoto recorrió el predio y aseguró que la residencia marcaría “un antes y un después” en la atención de adultos mayores. Semanas después, en enero de 2023, el Municipio informaba trabajos de hormigonado y anunciaba un avance acumulado del 8,5%.

Durante ese mismo año continuaron las publicaciones oficiales mostrando estructuras metálicas, colocación de cerchas y avances del segundo piso, mientras funcionarios municipales sostenían públicamente que la obra avanzaba “muy rápidamente”.
Las redes institucionales del Municipio y distintos medios afines replicaron durante años imágenes, recorridas y anuncios sobre la residencia, transformando la obra en una de las iniciativas más promocionadas de la gestión municipal.
Sin embargo, la inauguración nunca llegó.
Con el correr del tiempo, el proyecto comenzó a mostrar signos de paralización y demoras evidentes. Finalmente, en 2026, el propio Municipio reconoció oficialmente que la obra había quedado prácticamente “en suspenso” debido a “factores económicos”.
La situación obligó a un nuevo anuncio de “reactivación” encabezado nuevamente por Vuoto junto al grupo Newsan, donde se informó una inversión superior a los 2.100 millones de pesos para intentar completar una primera etapa.
Lo más llamativo es que, pese a los años de anuncios, a la fuerte difusión institucional y a las reiteradas promesas de pronta inauguración, el propio Municipio admite actualmente que la residencia apenas ronda el 50% de avance.
Es decir: después de casi una década de anuncios políticos, años de propaganda institucional y múltiples presentaciones públicas, la Residencia del Adulto Mayor continúa lejos de convertirse en una realidad concreta para los vecinos de Ushuaia.
La situación ya genera cuestionamientos en distintos sectores políticos y sociales de la ciudad, donde muchos consideran que la obra terminó convirtiéndose en un símbolo de la política del anuncio permanente: recorridas, publicaciones, videos y relanzamientos constantes, mientras la infraestructura continúa sin abrir sus puertas.
Y mientras las campañas oficiales mostraban una obra destinada a resolver una problemática histórica en Ushuaia, la falta de finalización del proyecto deja todavía sin respuesta a numerosas familias que esperan un espacio adecuado de contención y cuidado para los adultos mayores de la ciudad.
