“La situación en particular del comercio habilitado se acerca a niveles dramáticos”, afirmó Iglesias durante una entrevista radial, donde describió un escenario marcado por la caída del consumo, el aumento de costos y la pérdida de empleo en distintos sectores de la provincia.
Según explicó en FM del Pueblo, actualmente los comercios venden en promedio un 20% menos que el año pasado, mientras que los costos fijos aumentaron alrededor de un 30%. “Todo lo que es salarios, alquileres y gastos subió, pero las ventas siguen cayendo”, sostuvo.
Iglesias también manifestó preocupación por la pérdida de puestos de trabajo vinculados a la industria electrónica, el petróleo y el turismo. “Estamos viendo una noticia atrás de otra que va en la degradación del puesto de trabajo y de las expectativas”, señaló.
En ese contexto, indicó que muchos comerciantes están recurriendo al endeudamiento para sostener la actividad. “Hay negocios que están girando en descubierto para poder pagar los sueldos”, afirmó.
Otro de los puntos que cuestionó fue el crecimiento de la venta informal y la falta de controles. El titular de la Cámara sostuvo que existe una competencia desigual entre quienes cumplen con habilitaciones e impuestos y quienes comercializan productos en ferias o espacios no regulados.
“El comerciante habilitado paga salarios, impuestos y alquileres, mientras otros venden sin controles y sin responsabilidades claras”, expresó.
Además, remarcó que la Cámara recibe permanentemente reclamos de comerciantes que sienten que las exigencias no son iguales para todos. “La gente siente injusticia cuando ve que hace todo en regla y otros trabajan sin ningún tipo de control”, indicó.
Frente a este panorama, Iglesias confirmó que la entidad analiza declarar la emergencia comercial y llevar el planteo a distintos ámbitos institucionales. “Estamos dando vueltas con la idea de ver la emergencia comercial y discutirla con responsabilidad”, adelantó.
Finalmente, pidió que la dirigencia política y los distintos niveles del Estado trabajen en medidas concretas para sostener la actividad económica y el empleo en Río Grande. “No hay soluciones mágicas, pero hay que asumir la gravedad de lo que está pasando”, concluyó.