En medio de un mes marcado por nuevos incrementos en distintos servicios y productos, este jueves volvió a registrarse una suba en los combustibles en Río Grande. La petrolera estatal YPF actualizó nuevamente sus precios y el impacto ya comenzó a sentirse en el bolsillo de los fueguinos.
Con el nuevo ajuste, la nafta súper pasó a costar $1.690 por litro, mientras que la Infinia alcanzó los $1.871. En tanto, el diésel 500 se ubicó en $1.951 y la Infinia Diésel llegó a $2.053.
La actualización se suma a una seguidilla de aumentos que durante mayo comenzaron a reflejarse nuevamente en el costo de vida diario, afectando no solo a quienes utilizan vehículos particulares, sino también al transporte, la logística y distintos sectores comerciales que trasladan esos incrementos a precios finales.
En Río Grande, la preocupación crece entre vecinos y trabajadores que observan cómo cada nuevo ajuste impacta directamente en la economía familiar. El combustible se convirtió otra vez en uno de los indicadores más sensibles de la inflación cotidiana, especialmente en una provincia donde las distancias, el clima y la dependencia del transporte hacen que estos aumentos tengan un efecto inmediato.
La suba también repercute en actividades productivas y comerciales que ya vienen afrontando costos crecientes en servicios, alquileres y distribución, en un contexto económico que continúa generando incertidumbre.