En el documento, docentes, familias y trabajadores remarcan que lo sucedido “no fue un hecho aislado”, sino la consecuencia de problemas estructurales y situaciones que, aseguran, vienen siendo advertidas desde hace tiempo sin respuestas concretas.
“La escuela debe ser un lugar seguro”, sostienen en el texto, donde además describen el impacto emocional que provocó la evacuación tanto en estudiantes como en el personal de la institución.
La emergencia ocurrió esta semana cuando comenzó a detectarse humo dentro del edificio escolar, situación que obligó a activar rápidamente el protocolo de evacuación para resguardar a toda la comunidad educativa. La escena generó preocupación inmediata entre madres, padres y familiares que acudieron al establecimiento al conocerse lo ocurrido.
A partir de ese episodio, desde la comunidad educativa señalaron que decidieron hacer pública la situación porque consideran que las problemáticas edilicias no pueden seguir naturalizándose.
En la carta difundida por SUTEF, también se reclama mayor inversión en infraestructura escolar, mantenimiento preventivo y controles permanentes para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“El derecho a enseñar y aprender en condiciones dignas y seguras debe ser garantizado”, remarcan en otro de los pasajes del documento, donde además cuestionan la falta de respuestas sostenidas frente a reclamos que aseguran vienen realizándose desde hace tiempo.
El episodio de la Escuela N°35 se suma a otras situaciones registradas en establecimientos educativos fueguinos durante los últimos años, donde problemas de calefacción, instalaciones eléctricas, filtraciones y deficiencias edilicias generaron reiteradas suspensiones de clases y reclamos por parte de las comunidades escolares.
Mientras tanto, familias y docentes esperan precisiones oficiales sobre las causas concretas que provocaron la presencia de humo en el edificio y cuáles serán las medidas que se adoptarán para garantizar la seguridad de quienes diariamente concurren a la institución.
