Ante ese escenario, distintos gremios y organizaciones sindicales resolvieron convocar a una movilización provincial en defensa del régimen, advirtiendo que cualquier avance sobre los subsidios tendría un impacto directo y devastador sobre la economía cotidiana de miles de familias fueguinas.
La convocatoria surgió luego de que comenzaran a circular proyectos y discusiones vinculadas a posibles cambios en el esquema de subsidios energéticos, situación que encendió las alarmas en la provincia, donde el consumo de gas no representa un lujo sino una necesidad básica vinculada a la supervivencia durante gran parte del año.
Desde los sindicatos remarcaron que eliminar o reducir el beneficio haría prácticamente imposible afrontar el costo del servicio para una enorme parte de la comunidad fueguina, especialmente en un contexto económico marcado por inflación, caída del poder adquisitivo y creciente deterioro de los ingresos.
“La Zona Fría no es un privilegio, es una necesidad”, señalaron desde distintos sectores gremiales al confirmar la movilización.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de organizaciones sindicales de distintos sectores, entre ellos gremios estatales, docentes y trabajadores industriales, que advirtieron sobre el fuerte impacto social que tendría una eventual modificación del régimen.
Además, remarcaron que Tierra del Fuego enfrenta condiciones climáticas extremas durante gran parte del año, lo que convierte al acceso al gas y la calefacción en un servicio esencial para la vida cotidiana de la población.
El temor no solo pasa por el aumento inmediato de las tarifas, sino también por las consecuencias sociales que podría generar una medida de este tipo en una provincia que ya atraviesa tensiones económicas vinculadas a la caída del empleo industrial, el incremento del costo de vida y la retracción del consumo.
En ese marco, los gremios sostienen que la movilización busca visibilizar el rechazo social a cualquier intento de avanzar sobre derechos adquiridos que forman parte de las condiciones diferenciales reconocidas históricamente para las provincias patagónicas.
La marcha aparece además como una señal de creciente unidad sindical frente a medidas nacionales que distintos sectores consideran perjudiciales para Tierra del Fuego, en un contexto donde la preocupación por el futuro económico de la provincia se profundiza semana tras semana.