Según el último informe difundido por la Cámara Argentina de la Construcción, el costo de la construcción registró en abril una suba del 3,7%, superando incluso el índice general de inflación del mismo período. El dato vuelve a encender alarmas en uno de los sectores más golpeados por la caída de la actividad económica y la pérdida del poder adquisitivo.
El relevamiento elaborado por CAMARCO mostró que el indicador alcanzó los 20.493,2 puntos, acumulando un incremento anual del 9,1%. Sin embargo, el dato más preocupante aparece al analizar los componentes que impulsan el aumento: la mano de obra trepó un 5% en apenas un mes y acumula un alza del 13,2% en lo que va del año.
Por su parte, los materiales de construcción también mantuvieron la tendencia ascendente. El índice específico del sector se ubicó en 22.870 puntos, con una variación mensual del 3% y un acumulado anual del 7,2%.
El escenario vuelve a golpear de lleno a miles de familias que proyectaban construir, ampliar o refaccionar sus viviendas y que hoy deben recalcular presupuestos permanentemente. A esto se suma la fuerte retracción de la obra pública nacional, que paralizó proyectos en distintas provincias y dejó a gran parte del sector dependiendo exclusivamente de la inversión privada.
En la Patagonia y particularmente en Tierra del Fuego, donde los costos logísticos ya elevan considerablemente el precio de los materiales, el impacto resulta todavía mayor. Empresarios del sector advierten que cada incremento termina trasladándose directamente al valor final de las obras, encareciendo aún más el acceso a la vivienda y afectando el empleo vinculado a la construcción.
El Indicador CAMARCO toma como referencia la construcción de un edificio tipo en la Ciudad de Buenos Aires y es utilizado por desarrolladores, empresas constructoras y distintos actores del sector para medir la evolución real de los costos.
Detrás de los números aparece una realidad concreta: construir hoy cuesta más, las obras se ralentizan y el sector continúa sin señales claras de reactivación.