sábado 23 de mayo de 2026 - Edición Nº2726

Generales | 23 may 2026

Fin de la convocatoria

La Legislatura le dio un duro golpe a Melella y enterró la reforma constitucional

09:39 |Con una amplia mayoría, la oposición logró insistir con la derogación de la Ley 1529 y dejó al gobernador sin sustento político para avanzar con la elección de convencionales constituyentes. La crisis institucional se profundiza y el futuro de la reforma quedó envuelto en máxima incertidumbre.


La Legislatura de Tierra del Fuego volvió a convertirse en escenario de una derrota política de alto impacto para el gobernador Gustavo Melella. En una sesión cargada de tensión, el arco opositor logró reunir una mayoría contundente para insistir con la derogación de la Ley 1529, la norma que había declarado la necesidad de la reforma constitucional impulsada por el Ejecutivo provincial.

Con 11 votos a favor y apenas 3 en contra, la Cámara ratificó su decisión de dejar sin efecto el proceso constituyente y quebró definitivamente el veto firmado días atrás por Melella, profundizando una crisis política e institucional que ya atraviesa a toda la provincia.

La votación representó mucho más que un revés legislativo. En términos políticos, significó una demostración de fuerza de una oposición que logró mantenerse unida frente al intento del Gobierno de sostener la reforma y dejó al oficialismo cada vez más aislado.

Una derrota política que expone el desgaste del Gobierno

La reforma constitucional había sido presentada por el Ejecutivo como una iniciativa para modernizar la Carta Magna fueguina y actualizar distintos aspectos institucionales. Sin embargo, desde el inicio quedó atravesada por fuertes cuestionamientos políticos, sospechas sobre posibles reelecciones y críticas por el costo económico del proceso en medio de la crisis que atraviesa la provincia.

La tensión escaló definitivamente cuando la Legislatura derogó la ley a comienzos de mayo, en una maratónica sesión que ya había significado un golpe para el Gobierno. Pero el Ejecutivo respondió con un veto total e intentó sostener el proceso electoral convocado para elegir convencionales constituyentes el próximo 9 de agosto.

La sesión de este jueves terminó de romper el equilibrio político.

La oposición consiguió la mayoría agravada necesaria para insistir con la derogación y dejó al Gobierno frente a un escenario extremadamente complejo, tanto en el plano político como judicial.

La reforma quedó en el centro de una crisis institucional

Aunque el Gobierno sostiene que el proceso electoral sigue vigente y que la convocatoria continúa en pie, la decisión legislativa abre un nuevo escenario de incertidumbre.

El oficialismo ya había advertido que acudiría nuevamente a la Justicia para sostener la validez de la reforma y del cronograma electoral. De hecho, en las últimas horas Melella calificó de “ilegal” la insistencia legislativa y confirmó que buscará defender el proceso constituyente en tribunales.

Pero el dato político central es otro: la reforma perdió el respaldo parlamentario que originalmente le había dado nacimiento.

Y eso deja al Gobierno frente a una situación delicada.

Porque más allá de las interpretaciones jurídicas, la imagen que quedó expuesta en la Legislatura fue la de un oficialismo sin capacidad de reunir consensos ni de contener una rebelión política que ya atraviesa incluso a sectores históricamente cercanos.

Un conflicto que ya excede la reforma

El enfrentamiento alrededor de la Constitución terminó transformándose en algo mucho más profundo.

La discusión dejó al descubierto la fractura política dentro del peronismo fueguino, la ruptura entre el Gobierno y sectores vinculados al kirchnerismo, el malestar de intendentes y municipios, y una creciente tensión entre poderes que ahora amenaza con trasladarse nuevamente al terreno judicial.

Mientras tanto, en la sociedad crece una sensación cada vez más visible: la dirigencia política parece atrapada en una pelea institucional en medio de una provincia golpeada por la crisis económica, la caída de la industria, el deterioro salarial y la incertidumbre laboral.

¿Y ahora qué pasa?

Tras la decisión legislativa, la oposición buscará notificar formalmente a la Justicia para intentar frenar definitivamente el proceso electoral convocado para agosto.

Sin embargo, el Gobierno insiste en que la convocatoria sigue vigente y que el conflicto todavía no está cerrado.

La pregunta que sobrevuela ahora en Tierra del Fuego ya no es solamente jurídica.

Es política.

Porque después de esta sesión, la gran incógnita es si el Gobierno todavía tiene margen para sostener una reforma constitucional que acaba de sufrir una de las derrotas legislativas más duras desde que comenzó el conflicto.

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