En diálogo con La Mañana del Pueblo, Ramírez sostuvo que la paralización de la actividad comenzó poco después del inicio de la actual gestión nacional y que desde entonces prácticamente desapareció la obra pública.
“La construcción está parada desde que empezó este gobierno. A los dos meses quedamos sin obra y después definitivamente se terminó todo”, afirmó.
El dirigente sindical cuestionó además una publicación reciente que ubicó a Tierra del Fuego entre las provincias con peor desempeño en construcción y empleo, al señalar que se trata de datos atrasados que no reflejan el escenario actual del sector.
Según describió, hoy no existen obras de gran magnitud en la provincia y las pocas actividades privadas que continúan funcionando emplean entre cuatro y cinco trabajadores por proyecto. En ese contexto, estimó que solo uno de cada diez obreros vinculados al gremio permanece ocupado.
“No tenemos una obra que tenga 15 personas. En Río Grande no tenemos nada y en Ushuaia quedan algunas obras particulares”, señaló.
Ramírez indicó que una de las pocas expectativas de movimiento está puesta en la construcción de la usina en Ushuaia, donde actualmente trabajan cerca de 15 obreros, aunque advirtió que el avance podría frenarse con la llegada del invierno.
Sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), expresó que hasta el momento no hubo efectos concretos para el sector. También mencionó expectativas vinculadas a posibles proyectos industriales, aunque aclaró que todavía no existen definiciones ni fechas.
El dirigente explicó que el gremio mantiene conversaciones con el Gobierno provincial para buscar alternativas y reconoció que el contexto económico limita la posibilidad de implementar medidas de asistencia.
“Estamos esperando, seguimos hablando y vamos a pedir una reunión con el gobernador para ver si aparece alguna novedad”, indicó.
Finalmente, Ramírez describió un escenario de incertidumbre entre los trabajadores: algunos evalúan irse de la provincia y otros permanecen con la expectativa de una reactivación que, por el momento, no tiene fecha concreta.