En declaraciones a FM Espectáculo, Löffler afirmó que la Legislatura comenzó a tener mayor protagonismo porque la gente no encuentra respuestas en el Poder Ejecutivo y termina recurriendo al Parlamento para visibilizar sus problemas. En ese sentido, sostuvo que Tierra del Fuego atraviesa una etapa de fuerte deterioro, especialmente en Río Grande, golpeada por la crisis industrial, el comercio, la caída del consumo y ahora el conflicto petrolero.
“El Gobierno o el Gobernador, producto del capricho de su reelección y la reforma constitucional, ha perdido el rumbo”, disparó el legislador mopofista. Para Löffler, “la reforma constitucional no está en la agenda de la gente”, porque hoy las principales preocupaciones pasan por el empleo, los salarios y la pérdida del poder adquisitivo.
El parlamentario fue especialmente crítico al señalar que el Ejecutivo provincial se encuentra desconectado de la realidad cotidiana. “La gente necesita laburar, necesita recuperar el poder adquisitivo. Poner a la provincia en semejante gasto por el capricho de un hombre que lo único que le importa es su reelección no corresponde”, sostuvo.
También cuestionó con dureza el manejo de los fondos públicos y el retraso en el envío de recursos a los municipios. Sobre el denominado goteo de la coparticipación, Löffler afirmó que “el Gobierno se financia contra los intereses de las ciudades” y acusó al Ministerio de Economía de utilizar fondos que no le corresponden para cubrir sus propios problemas financieros.
“El intendente deja de hacer veredas o arreglos porque el ministro de Economía está descalzado. En mi casa me faltan algunos pesitos y me quedo con la del vecino”, comparó.
En otro tramo de la entrevista, apuntó directamente contra el volumen de la estructura política del Ejecutivo. “Tanto habla el Gobernador de bajar el costo político, cuando el 95% del gasto político en Tierra del Fuego se lo lleva el Poder Ejecutivo provincial. Hay más de 2.000 plantas políticas”, cuestionó.
Löffler además pidió que Melella deje de actuar con nerviosismo frente a la crisis. “No necesitamos un gobernador nervioso. Necesitamos un gobernador sereno, con la cabeza fresca, porque se vienen tiempos lamentablemente más difíciles”, advirtió.
El legislador también criticó el impulso reformista del mandatario y lanzó una de las frases más duras de la entrevista: “Debería leer la Constitución antes de querer reformarla, porque creo que no la ha leído o quienes lo asesoran lo están asesorando mal”.
Respecto al conflicto hidrocarburífero, Löffler recordó que su espacio ya había advertido sobre los riesgos de recibir áreas de YPF con pérdidas millonarias. Según señaló, las siete áreas transferidas registraban una pérdida de 80 millones de dólares en el último balance de la petrolera.
“Si tenés una provincia que no garantiza la obra social, que tiene el puerto intervenido, que le cuesta pagar salarios y que se endeuda para pagar del 1 al 10, recibir áreas que pierden 80 millones de dólares es complicado”, afirmó.
También pidió información urgente sobre los convenios firmados entre Terra Ignis y Velitec. “No sabemos quién opera las áreas, bajo qué condiciones, qué compromisos asumió Terra Ignis con Velitec ni cuáles son los contratos firmados”, remarcó.
En ese marco, lanzó otra fuerte definición sobre la salida de YPF de la provincia. “YPF se quedó con lo mejor y nos dio la basura. Nos hicimos cargo de la basura”, sostuvo.
Para el legislador, el problema no se limita únicamente a la continuidad laboral de los trabajadores petroleros, sino también a la falta de transparencia respecto de las decisiones adoptadas por el Gobierno provincial y la empresa estatal.
Löffler sostuvo que Río Grande vive una realidad preocupante, con comercios cerrados, caída del empleo industrial y una actividad económica cada vez más debilitada. Aseguró que la industria vinculada a la Ley 19.640 sigue siendo el principal motor de la ciudad y advirtió que la pérdida de miles de puestos de trabajo repercute directamente en toda la economía local.
Además, cuestionó las promesas incumplidas del Gobierno provincial vinculadas a la diversificación productiva.
“No veo el puerto, no veo el hidrógeno verde, no veo la urea, no veo el metanol, no veo la petroquímica, no veo los molinos de viento. Son seis años de promesas incumplidas”, afirmó.
Según Löffler, proyectos estratégicos como el Puerto Caleta La Misión, el desarrollo petroquímico, la producción de urea, el hidrógeno verde y los parques eólicos podrían haber generado nuevas fuentes de empleo y reducido la dependencia económica de la industria electrónica y el petróleo.
Löffler también trazó un duro diagnóstico sobre el presente económico y social de Tierra del Fuego y aseguró que la incertidumbre es hoy uno de los principales problemas que enfrentan los fueguinos.
“Para mí la situación es peor que la del 2001. En aquel momento nos caímos por el ascensor, pero después empezamos a subir la escalera. Hoy bajamos todos los días un escalón y no sabemos cuál va a ser el último”, expresó.
Finalmente, responsabilizó al Gobierno nacional por la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la actividad industrial, aunque también cuestionó al Ejecutivo provincial por no haber avanzado en proyectos que permitieran generar nuevas oportunidades para la provincia.
“La gente no tiene que votar enojada. Tenemos que pensar qué es lo que le conviene a Tierra del Fuego y no lo que le conviene a los dirigentes”, concluyó.