Olivera asumió la conducción del gremio luego de la detención de Córdoba, en cumplimiento de lo establecido por el estatuto sindical. En declaraciones a FM Espectáculo, afirmó que la organización continúa respaldando al histórico dirigente estatal y reiteró que no existen pruebas que lo vinculen directamente con las maniobras investigadas.
“La verdad que ha sido una injusticia lo que pasó con Carlos porque no hubo una prueba que demostrara que el compañero había tenido algo que ver”, sostuvo. En ese sentido recordó que, según su versión, fue la propia conducción sindical la que actuó cuando comenzaron a surgir denuncias por presuntas irregularidades vinculadas a la comercialización de viviendas.
“Nosotros llamamos a las personas involucradas, preguntamos qué estaba pasando y nos presentamos en la comisaría para hacer la denuncia. Después de esa denuncia terminamos nosotros como acusados. La Justicia convirtió a los denunciantes en acusados”, cuestionó.
La dirigente también destacó la presencia en la provincia del secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien viajó a Tierra del Fuego para respaldar a la conducción fueguina y expresar públicamente su rechazo a la condena.
Respecto de la situación actual de Córdoba, Olivera manifestó preocupación por su estado de salud y confirmó que el gremio impulsó un pedido de prisión domiciliaria. Explicó que el dirigente padece diversas patologías, entre ellas diabetes insulinodependiente e hipertensión, además de otros problemas médicos que, según afirmó, complican su permanencia en un lugar de detención.
“Carlos siempre minimizó sus problemas de salud y siguió trabajando. Ahora nos enteramos de situaciones que realmente nos preocupan y por eso pedimos la prisión domiciliaria”, señaló.
Olivera también cuestionó la severidad de la sentencia y sostuvo que existen aspectos del proceso que generan interrogantes dentro del gremio. “El fiscal había pedido cuatro años y terminaron condenándolo a cinco con detención inmediata. Hay cosas que no se entienden y por eso vamos a seguir apelando en todas las instancias que correspondan”, afirmó.
Sobre su llegada a la Secretaría General, explicó que se trata de una transición prevista por el estatuto de ATE y remarcó que la conducción continuará funcionando con normalidad mientras Córdoba permanezca imposibilitado de ejercer el cargo.
“Es una enorme responsabilidad, pero los compañeros saben quién soy. Hace más de treinta años que milito en la administración pública y en ATE. Vamos a seguir defendiendo a los trabajadores y acompañando a Carlos hasta que pueda demostrar su inocencia”, aseguró.
Mientras la defensa prepara nuevas presentaciones judiciales y espera conocer los fundamentos completos de la condena, ATE busca mantener la unidad interna en uno de los momentos más complejos de su historia reciente, con una conducción renovada y una fuerte ofensiva para revertir el fallo que terminó con la detención de su principal referente sindical.