RÍO GRANDE.- El Concejo Deliberante comenzó a analizar un proyecto de resolución que podría habilitar el avance de un nuevo emprendimiento comercial en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Se trata de la futura Galería Almirante Brown, iniciativa que busca instalar más de un centenar de locales comerciales en el inmueble ubicado sobre calle Tomás Espora 555, frente a la Plaza Almirante Brown.
La propuesta fue impulsada por el concejal Walter Abregú luego de una solicitud presentada por Carolina Filco, vinculada a la firma Galería Almirante Brown SAS. El objetivo es obtener una excepción a la normativa vigente para poder avanzar con la factibilidad y posterior habilitación de la actividad comercial prevista para el lugar.
De acuerdo con el expediente, el obstáculo radica en las disposiciones contenidas en la Ordenanza Municipal 2863/11, que regula el Código de Desarrollo Urbano y Territorial. Los promotores del proyecto sostienen que la iniciativa excede los parámetros permitidos para las denominadas grandes superficies comerciales y, por ese motivo, requieren una autorización especial del cuerpo deliberativo.
La documentación incorporada al trámite señala que el inmueble cuenta con aproximadamente 1.900 metros cuadrados y destaca que desarrolla actividad comercial en ese sector de la ciudad desde 1967. Sobre esa base, los impulsores consideran que la excepción permitiría poner nuevamente en valor un edificio histórico y generar nuevas oportunidades de inversión.
Entre los fundamentos expuestos en el proyecto se menciona el difícil contexto económico que atraviesa el país y la necesidad de acompañar iniciativas privadas que promuevan la creación de empleo y la actividad comercial. También se remarca que la apertura del complejo podría favorecer el movimiento económico local y ampliar las oportunidades para pequeños comerciantes y emprendedores.
Sin embargo, la decisión que deberán adoptar los concejales no se limita únicamente al impacto económico del emprendimiento. La eventual aprobación implicaría autorizar una excepción a una normativa actualmente vigente, una situación que podría sentar precedentes para futuras solicitudes de características similares.
En ese marco, el debate girará en torno a la conveniencia de flexibilizar los criterios establecidos para este tipo de desarrollos comerciales y al alcance que podría tener una medida de estas características dentro de la planificación urbana de la ciudad.
El proyecto establece además que, en caso de prosperar la excepción solicitada, el emprendimiento deberá cumplir con el resto de las exigencias y requisitos previstos por la normativa municipal para obtener las habilitaciones correspondientes.
La iniciativa comenzará ahora su recorrido legislativo dentro del Concejo Deliberante, donde los distintos bloques deberán evaluar si corresponde otorgar la excepción requerida para habilitar uno de los proyectos comerciales más ambiciosos que se han planteado en los últimos años para el centro de Río Grande.