El informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señala que el primer semestre del año finalizó con un balance negativo para la actividad comercial, en un contexto marcado por el deterioro del poder adquisitivo, la retracción del consumo y la cautela de los hogares al momento de realizar compras.
Desde la entidad indicaron que muchos comercios recurrieron a promociones, descuentos y planes de financiación para intentar sostener las ventas, aunque esas estrategias no alcanzaron para modificar el escenario general.
Además, remarcaron que el consumo continúa concentrándose en productos esenciales, mientras que los rubros vinculados a compras no indispensables siguen mostrando un desempeño débil.
El relevamiento también advierte que la incertidumbre económica, el alto costo financiero y la pérdida del poder de compra siguen condicionando el desempeño de las pymes comerciales, que esperan una mejora de la actividad durante la segunda mitad del año, aunque con cautela.
De esta manera, junio volvió a cerrar con números negativos y confirmó que el comercio minorista aún no consigue recuperar el nivel de ventas, pese al ingreso adicional que representó el aguinaldo para una parte de los trabajadores.