En diálogo con FM Aire Libre, Dergham explicó que padece una artritis reumatoidea que afecta distintos tejidos del organismo y que, en su caso, comprometió la capacidad pulmonar. El cuadro se agravó luego de haber atravesado dos veces el COVID y diferentes episodios de neumonÃa.
“Estamos frente a un riesgo de vidaâ€, advirtió al describir las consecuencias de la enfermedad, que provoca una cicatrización progresiva del tejido pulmonar, lo endurece y reduce cada vez más su capacidad respiratoria.
El afiliado relató que comenzó a gestionar la medicación hace varios meses, pero que los formularios, informes, trámites administrativos y tiempos de respuesta fueron extendiendo el proceso. Ante la falta de una solución, presentó un recurso de amparo basado en la defensa del derecho a la salud y a la vida.
La Justicia falló a su favor y determinó que la obra social debÃa hacerse cargo del costo del medicamento. Sin embargo, OSEF decidió apelar la sentencia, por lo que el expediente pasó a una instancia superior y quedó atravesado por los tiempos de la feria judicial.
Dergham aseguró que sus representantes solicitaron que el caso sea tratado de manera urgente y excepcional, debido a que el paso del tiempo puede generar consecuencias irreversibles.
“En cada control se va viendo que de a poquito hay un poco más de deterioro. Esto se tiene que definir de modo urgenteâ€, sostuvo.
Durante la entrevista, también cuestionó duramente el funcionamiento de la obra social y aseguró que las respuestas administrativas no se encuentran a la altura de las necesidades de los afiliados.
“La obra social no va a tono con las necesidades que tenemos, que son necesidades de saludâ€, expresó.
En ese sentido, manifestó su preocupación por la posible incorporación de nuevos trabajadores dentro de OSEF, mientras —según denunció— todavÃa existen dificultades para garantizar prestaciones, medicamentos y tratamientos obligatorios.
“¿De qué manera puede sostener la obra social a más gente si no puede cumplir ni siquiera con los compromisos obligatorios con los afiliados?â€, cuestionó.
Dergham también relató situaciones que vivió personalmente al intentar realizar trámites y derivaciones médicas. Aseguró que en una oportunidad debió concurrir dos veces porque la persona encargada de atenderlo no se encontraba en su puesto y que, en otra ocasión, integrantes de la junta médica estaban trabajando desde sus domicilios.
“Es cualquier cosa esta obra social. Es pura burocracia, complicaciones para el afiliado, se dilata todo en el tiempo y nadie tiene respuestasâ€, afirmó.
Además, denunció que existen personas con movilidad reducida que deben atravesar numerosas dificultades para ser atendidas y señaló que algunos afiliados incluso tienen que ser bajados en silla de ruedas para poder hablar con un administrativo.
Para Dergham, el sistema continúa funcionando con mecanismos antiguos, lentos y alejados de la realidad sanitaria de quienes necesitan respuestas inmediatas.
“Nos llenamos la boca hablando de que mejoramos la atención y, sin embargo, seguimos colgados en la burocracia de los años 80 o 90â€, cuestionó.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido al resto de los afiliados de OSEF y los convocó a no abandonar sus reclamos.
“No dejen de reclamar hasta las últimas consecuenciasâ€, sostuvo, y advirtió que, en caso de que la apelación avance en contra de su pedido, recurrirá a otras instancias judiciales.
“Si tengo que denunciar penalmente a las personas que intervienen en mis cuestiones de salud, lo voy a hacer. Me descontaron moneda por moneda todos los meses a mà y a mi familia por un servicio que hoy no tengo y que necesito para poder seguir viviendoâ€, sentenció.