En diálogo con FM Centro, Brisighelli explicó que participó de una reunión de trabajo realizada en el hotel Las Hayas, donde estuvieron presentes representantes de cámaras empresariales, operadores turísticos y dirigentes políticos.
“Pudimos plantearle a Scioli los problemas que tiene cada uno de los sectores relacionados con el turismo, pensando en la temporada que viene”, señaló. Según indicó, muchos de los reclamos exceden las facultades directas de la Secretaría de Turismo de la Nación, aunque consideró importante que puedan ser trasladados a los organismos correspondientes.
Uno de los temas centrales fue la operatoria del puerto de Ushuaia de cara a la próxima temporada de cruceros. El referente turístico manifestó preocupación por la incertidumbre generada alrededor del funcionamiento portuario y por los conflictos que podrían afectar el normal arribo de embarcaciones.
“Cualquier inconveniente que impida operar a los cruceros genera una incertidumbre y un daño muy grande”, sostuvo.
También se planteó la situación de numerosas pequeñas empresas que mantienen deudas fiscales y enfrentan embargos automáticos de sus cuentas cuando no logran cumplir con los planes de pago.
Brisighelli explicó que esta situación termina convirtiéndose en un círculo difícil de romper. “Si les embargan las cuentas, no pueden trabajar, no pueden recaudar y, por lo tanto, tampoco pueden pagar la deuda”, advirtió.
Otro de los pedidos estuvo relacionado con la necesidad de sostener la promoción turística en mercados nacionales e internacionales, especialmente en aquellos destinos capaces de aportar visitantes con mayor nivel de consumo.
“Hay que seguir apuntando a los mercados internacionales y tratar de que los pasajeros permanezcan más tiempo y gasten más dinero en la Argentina”, expresó.
Durante la reunión también se abordaron el estado de la Ruta Nacional N.º 3, la falta de mantenimiento vial y los problemas de infraestructura dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego. Brisighelli recordó que todavía restan pavimentar aproximadamente 12 kilómetros de la Ruta 3 y cuestionó que el reclamo lleve décadas sin una respuesta definitiva.
“Faltan 12 kilómetros de una ruta que tiene unos 3.600 kilómetros y hace 30 años que lo venimos pidiendo”, remarcó.
Además, alertó por el cierre de la confitería ubicada dentro del Parque Nacional, una situación que afecta directamente la experiencia de quienes visitan el lugar durante la temporada invernal.
“Hoy no existe dentro del parque un lugar donde un turista pueda sentarse a tomar un café. Si llegamos al verano sin resolver estos problemas, la situación será mucho más grave”, afirmó.
En relación con Scioli, Brisighelli señaló que el funcionario nacional tomó nota de los distintos planteos, aunque reconoció que varios de ellos dependen de otras áreas del Gobierno nacional.
“Hay temas que no puede resolver directamente, pero si los toma y los traslada a quien corresponde, ya es importante”, evaluó.
El presidente de FEDECATUR también se refirió a la inhabilitación del muelle secundario utilizado por catamaranes y embarcaciones de Prefectura. Explicó que la estructura presenta un deterioro severo, especialmente en el sector más nuevo, cuyos pilotes fueron afectados por la corrosión.
Según relató, durante un fuerte temporal ocurrido aproximadamente dos meses atrás, varias columnas terminaron quebrándose y una parte del muelle quedó prácticamente suspendida en el aire.
“Los caños estaban completamente comidos por la corrosión. Con el esfuerzo producido por el viento y los barcos, las columnas se cortaron”, detalló.
Las empresas que operan en ese sector presentaron una propuesta para realizar una reparación de emergencia, pero hasta el momento no recibieron autorización para avanzar. Mientras tanto, los catamaranes fueron trasladados temporalmente al espigón principal.
Brisighelli advirtió que esa alternativa únicamente podrá mantenerse hasta que comience la llegada de embarcaciones de mayor tamaño.
“Los catamaranes van a poder estar allí hasta que lleguen los barcos grandes. Después tendremos que irnos y hoy no sabemos a dónde”, alertó.
El dirigente sostuvo que las autoridades nacionales analizan soluciones estructurales, pero aclaró que una obra definitiva podría demorar al menos un año.
“Nosotros tenemos el problema dentro de dos meses y nos ofrecen una solución que puede tardar un año. Necesitamos recuperar, aunque sea parcialmente, sectores del muelle para poder seguir operando”, reclamó.
Finalmente, Brisighelli cuestionó la falta de mantenimiento preventivo durante las últimas décadas y aseguró que los recursos cobrados por el uso del puerto no se tradujeron en mejoras para los operadores.
“El puerto cobró durante 25 años por el uso del muelle y no hizo mantenimiento. Si se hubiera realizado el trabajo preventivo correspondiente, hoy el muelle no estaría roto”, afirmó.
Para el referente turístico, la falta de respuestas rápidas puede comprometer no solo la temporada invernal, sino también la llegada de cruceros, las excursiones marítimas y la actividad turística prevista para el próximo verano.