Maximiliano Uriona, delegado de los trabajadores de Aires del Sur, describió la crítica situación que atraviesan las familias de la fábrica y lanzó fuertes cuestionamientos contra La Libertad Avanza, luego de la visita de legisladores del espacio político a la planta.
En declaraciones a FM del Pueblo, el referente sostuvo que los representantes libertarios escucharon los reclamos y recibieron documentación vinculada con la falta de pago de asignaciones familiares, pero hasta el momento no ofrecieron ninguna solución concreta.
“Nosotros no esperábamos que solucionaran todo el conflicto, porque ellos son parte del conflicto. No precisamente ellos, pero sí Javier Milei, que con su locura destruyó la industria y la sigue destruyendo”, expresó Uriona.
El delegado explicó que numerosos trabajadores continúan registrados como activos para la empresa, pese al proceso de quiebra, lo que les impide acceder normalmente a determinadas prestaciones. Aunque algunos comenzaron a cobrar el fondo de desempleo, todavía deberán esperar para recuperar otros beneficios.
Según detalló, desde abril muchas familias dejaron de percibir las asignaciones familiares, incluso aquellas correspondientes a hijos con discapacidad.
“Nos bloquearon y nos dieron de baja. Hasta el día de hoy no cobramos ningún tipo de asignación. Ese ingreso de nuestros hijos fue robado por La Libertad Avanza”, denunció.
Uriona señaló que los trabajadores entregaron a los legisladores un archivo con la información de todos los compañeros afectados, incluidos casos relacionados con asignaciones y jubilaciones. Sin embargo, aseguró que no hubo respuestas ni avances posteriores.
También vinculó directamente la quiebra de Aires del Sur con las medidas económicas y productivas impulsadas por el Gobierno nacional, especialmente con la apertura de importaciones y la reducción de aranceles.
“La empresa explicó en su pedido de autoquiebra por qué llegó a esta situación. Acá no se podía venir a defender al Gobierno, porque el efecto inmediato de sus decisiones fue lo que terminó provocando la quiebra”, manifestó.
Los trabajadores se encuentran actualmente realizando el inventario de máquinas, insumos, materiales y equipos que deberán quedar a disposición del juzgado y del síndico.
Uriona advirtió que la apertura de importaciones también podría perjudicar seriamente el valor de los bienes que eventualmente sean subastados, reduciendo las posibilidades de que los trabajadores puedan cobrar sus indemnizaciones.
“Vamos a salir a competir contra lotes de equipos de aire acondicionado importados. El que venga a comprar va a decir que por el mismo precio puede traerlos desde China. Eso destruye cualquier posibilidad de cobrar una indemnización, aunque sea al 50 por ciento”, explicó.
Para el dirigente, este escenario no solamente afecta a Aires del Sur, sino que podría extenderse a otras empresas fueguinas que todavía mantienen líneas de producción de aires acondicionados.
“Cuando termine la temporada, las patronales van a hacer su mejor negocio posible. Eso puede significar bajar líneas, achicarlas y sacar gente. No hay otra forma de decirlo”, alertó.
Durante la entrevista, Uriona también se refirió a los trabajadores que acompañaron electoralmente a Javier Milei y que posteriormente sufrieron las consecuencias del cierre de la empresa.
“Con la quiebra, los siete meses sin sueldos y los cuatro o cinco meses sin asignaciones, se dieron cuenta de lo que había pasado: fueron estafados electoralmente”, afirmó.
Pese a la falta de respuestas nacionales, destacó el acompañamiento recibido por parte de sindicatos, organizaciones sociales y distintos sectores políticos de la ciudad.
Mencionó la colaboración de referentes de Unión por la Patria, Barrios de Pie, organizaciones sociales y gremios hermanos, que periódicamente acercan alimentos y otros elementos indispensables.
“Esos alimentos nos sirven para llevar algo a nuestras casas. Seguimos recibiendo todo lo que la gente quiera aportar, porque la situación continúa siendo muy difícil”, indicó.
Uriona aseguró que la planta permanece en condiciones de retomar la producción, aunque cualquier avance depende actualmente de una autorización judicial y de los procedimientos administrativos correspondientes.
“La planta está lista para trabajar. Cuando termine la feria judicial vamos a insistir con todos los requerimientos para que se habilite la subasta, el remate o la posibilidad de comenzar nuevamente a producir”, señaló.
Mientras esperan una definición, los trabajadores realizan diferentes changas para sostener a sus familias. Ofrecen servicios de albañilería, electricidad, pintura, limpieza de patios, fletes y reparaciones generales.
“Lo que la gente necesite, lo va a encontrar en Aires del Sur. Todos los compañeros tienen algún oficio”, remarcó.
También avanzan con la organización de una rifa de un automóvil que fue entregado para colaborar con los trabajadores. El objetivo es reunir dinero y distribuirlo entre las familias más afectadas.
La situación de Aires del Sur continúa marcada por siete meses sin salarios, pérdida de asignaciones, endeudamiento y dificultades para pagar alquileres y cubrir necesidades básicas. Mientras la Justicia define el futuro de la empresa, los trabajadores mantienen la expectativa de volver a producir y evitar que la fábrica termine definitivamente desmantelada.