En diálogo con FM Provincia, el secretario general de SETIA, Rodrigo Cárcamo, explicó que los despidos se produjeron después de un período de suspensiones implementado por la empresa para intentar atravesar la caída de la producción y de las ventas.
“Son 13 compañeros: 12 pertenecen al gremio de SOIVA y uno a Camioneros”, detalló el dirigente sindical, quien confirmó que las desvinculaciones son definitivas y que los trabajadores recibirán el ciento por ciento de las indemnizaciones correspondientes.
Sin embargo, Cárcamo advirtió que el cobro de las indemnizaciones no resuelve el grave problema que atraviesan las familias afectadas, debido a que actualmente prácticamente no existen alternativas laborales para quienes pierden su puesto dentro de una fábrica.
“Hoy quedarse sin trabajo es muy difícil, porque no vemos otro rubro que esté creciendo. No existe la posibilidad de decir que una persona sale de una fábrica y rápidamente consigue empleo en otro lugar”, manifestó.
El representante gremial señaló que la caída del consumo interno y el crecimiento de las importaciones están golpeando directamente a las empresas textiles, tanto en Tierra del Fuego como en el resto del país.
Según indicó, la situación de Sueño Fueguino forma parte de una crisis mucho más amplia. En toda la provincia quedarían actualmente alrededor de 250 trabajadores textiles, una cifra que refleja la fuerte pérdida de puestos laborales registrada durante los últimos años.
Cárcamo calificó el escenario como “grave e inédito” y afirmó que nunca habían enfrentado una situación tan negativa para la actividad. Además, sostuvo que las empresas ya no cuentan con previsiones de producción de mediano plazo y que muchas funcionan prácticamente día a día.
“Antes las fábricas podían anticipar cómo sería su producción. Hoy algunas empresas nos dicen que trabajan día a día, sin saber qué puede pasar la semana siguiente”, explicó.
Ante este panorama, SETIA realiza un seguimiento permanente de cada establecimiento para conocer sus niveles de producción, posibles suspensiones y eventuales decisiones empresariales que puedan afectar a los trabajadores.
El sindicalista también cuestionó la falta de respuestas del Gobierno nacional. Aseguró que desde los gremios intentaron canalizar reuniones a través del Gobierno provincial y de la Secretaría de Industria de la Nación, aunque las gestiones no prosperaron.
“No tienen intención de cambiar el rumbo económico. Por las últimas medidas y por los dichos del Presidente, entendemos que la industria nacional no es una prioridad para este Gobierno”, afirmó Cárcamo.
Para el secretario general de SETIA, una recuperación del sector depende principalmente de la reactivación del consumo interno, al considerar que es el elemento que impulsa la producción y permite sostener los puestos de trabajo.
La preocupación también está vinculada con la edad y la trayectoria de los trabajadores textiles, muchos de los cuales llevan entre 25 y 40 años desempeñándose en la actividad y encuentran enormes dificultades para reinsertarse laboralmente.
Con solo 27 empleados activos en Sueño Fueguino y apenas unos 250 trabajadores en toda la actividad provincial, los gremios advierten que la industria textil atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia.