La política habitacional podría volver a ocupar un lugar en la agenda del Gobierno nacional.
A casi dos años de haber paralizado el Procrear y de haber cuestionado los programas estatales de acceso a la vivienda, el Ministerio de Economía comenzó a dar señales de un cambio de estrategia: analiza nuevas herramientas para facilitar créditos destinados a la construcción y la compra de viviendas.
El encargado de anticiparlo fue el viceministro de Economía, José Luis Daza, quien confirmó que el equipo de Luis Caputo trabaja en mecanismos para ampliar el acceso al financiamiento tanto en pesos como en dólares.
"Estamos analizando una serie de canales para poder facilitar el otorgamiento y la obtención de préstamos en pesos o en dólares", sostuvo el funcionario durante una entrevista con la TV Pública.
El anuncio no pasó inadvertido porque implica un cambio respecto del discurso que sostuvo el Gobierno desde el inicio de la gestión.
En noviembre de 2024, la administración de Javier Milei resolvió eliminar el Procrear, argumentando que el Estado no debía intervenir en el mercado del crédito hipotecario y cuestionando el costo fiscal que representaban los subsidios destinados a la vivienda.
Ahora, sin mencionar la posibilidad de recrear aquel programa, el propio equipo económico reconoce que el crédito puede convertirse en una herramienta clave para reactivar uno de los sectores que más empleo genera en la Argentina: la construcción.
Aunque el Palacio de Hacienda evita utilizar la palabra "Procrear", la lógica que comienza a plantearse tiene varios puntos en común con aquel programa.
El histórico plan, creado en 2012, permitía acceder a créditos para construir sobre terreno propio, comprar un lote, adquirir una vivienda nueva o usada, acceder a desarrollos urbanísticos impulsados por el Estado y realizar ampliaciones o refacciones.
Durante más de una década atravesó las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández, adaptándose a distintos contextos económicos y convirtiéndose en una de las principales herramientas de acceso a la vivienda para miles de familias argentinas.
Con la llegada de Milei, las convocatorias quedaron suspendidas y el programa terminó siendo desactivado.
Hoy, el Gobierno vuelve a hablar de créditos para la construcción, aunque insiste en que no recurrirá a esquemas de subsidios ni a políticas que impliquen un mayor gasto público.
El interés del Ministerio de Economía no responde únicamente a la cuestión habitacional.
Dentro del Gobierno consideran que la construcción puede transformarse en uno de los motores para acelerar la recuperación económica durante la segunda mitad del mandato.
Se trata de uno de los sectores con mayor capacidad para generar empleo directo e indirecto, movilizar la industria de materiales, el comercio y los servicios asociados.
En ese contexto, facilitar el acceso al crédito aparece como una forma de estimular la actividad privada sin recurrir, según plantea el oficialismo, a programas de asistencia estatal tradicionales.
Las definiciones llegan en un momento en que el Gobierno ya comenzó a planificar el escenario electoral de 2027.
En las últimas semanas, funcionarios del equipo económico reconocieron que muchas familias todavía no perciben plenamente los beneficios del programa económico y admitieron la necesidad de impulsar medidas que acerquen esa recuperación a la economía cotidiana.
En ese marco, ampliar el acceso al crédito para la vivienda y la construcción aparece como una de las herramientas que el oficialismo evalúa para dinamizar el empleo, fortalecer el mercado interno y mostrar resultados concretos antes de la próxima elección presidencial.
Si bien desde el Gobierno insisten en que "no habrá plan platita" ni un regreso a los subsidios generalizados, el debate ya quedó instalado: después de haber dado de baja el Procrear, la administración de Javier Milei analiza impulsar un esquema que, con otro nombre y otro diseño financiero, persigue un objetivo similar: facilitar el acceso al crédito para construir, comprar una vivienda y reactivar uno de los sectores más importantes de la economía argentina.