Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el consumo promedio se ubicó en junio en 47 kilos por habitante al año, tomando como referencia los últimos doce meses.
La cifra representa una caída del 8,2% interanual y se encuentra muy lejos del máximo registrado en 2009, cuando el consumo había alcanzado los 69,8 kilos anuales por persona.
El relevamiento también indicó que durante el primer semestre de 2026 el abastecimiento de carne vacuna destinado al mercado interno disminuyó un 11,5% respecto del mismo período del año anterior.
Desde el sector explicaron que la baja está relacionada directamente con el menor poder de compra de los hogares y con el aumento que experimentó el precio relativo de la carne durante el último año.
De acuerdo con datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, el precio promedio del producto llegó en junio a $18.617 por kilo, lo que significó un incremento del 55,6% en comparación con junio de 2025.
A pesar de que Argentina se mantiene como uno de los principales productores y exportadores mundiales de carne vacuna, el tradicional alimento ocupa cada vez menos espacio en las mesas del país, mientras las familias buscan alternativas más económicas para sostener su consumo diario.