Por FM Provincia, Lavenia aseguró que el conflicto no está relacionado principalmente con una cuestión económica ni con la negativa a ser auditados, sino con las condiciones incluidas en el nuevo convenio propuesto por la obra social.
“¿Qué auditoría me están hablando? Eso no es una auditoría, es un manoseo con los pacientes. No sabe lo que es una auditoría, señor Gallegos”, lanzó la titular de Reencontrándonos.
La referente explicó que la asociación es controlada desde hace 25 años y que actualmente cuenta con un sistema digitalizado que permite a los profesionales autorizados de OSEF acceder a las historias clínicas de sus afiliados.
Según detalló, cada intervención terapéutica, medicación, encuentro familiar y evolución del paciente queda registrada, mientras que todos los meses se envían informes pormenorizados a la obra social, a los juzgados y a los organismos correspondientes.
“Antes venían las auditoras y revisaban todas las historias clínicas en papel. Ahora está todo digitalizado y ellos pueden observar diariamente lo que hacemos”, sostuvo.
Lavenia manifestó su enojo porque desde OSEF se instaló públicamente la idea de que Reencontrándonos rechaza los controles. “Nosotros siempre fuimos auditados. Lo que menos somos es turbios. Estamos cansados de pedirles que vengan cuando quieran a conocer el trabajo”, remarcó.
La presidenta de la asociación indicó que el principal punto de conflicto aparece en el denominado Anexo 2 del convenio. La propuesta establece que un paciente debe pasar primero por el área de Salud Mental, posteriormente realizar cinco entrevistas interdisciplinarias en Reencontrándonos y luego regresar al organismo estatal para que se determine qué tratamiento debe recibir.
“Es una vuelta innecesaria, un riesgo y un manoseo para la persona que está atravesando una situación crítica”, afirmó.
También cuestionó que OSEF pretenda evaluar cada seis meses si el paciente debe continuar internado, cambiar de modalidad o pasar a un tratamiento ambulatorio.
Lavenia advirtió que esa condición representa una intromisión directa en el programa terapéutico de la institución, porque permitiría que personas ajenas al equipo tratante modifiquen las decisiones tomadas por los especialistas.
“Si ellos definen nuestro programa, deja de ser el programa de Reencontrándonos y pasa a ser el programa que ellos quieren que tengamos. Eso no lo vamos a permitir”, enfatizó.
La asociación había solicitado realizar evaluaciones conjuntas con los profesionales de la obra social, pero la propuesta no fue aceptada. En su lugar, OSEF incorporó una nueva instancia de evaluación que tendría la decisión definitiva sobre el tratamiento.
“Nosotros hacemos cinco entrevistas, elaboramos un informe y después ellos deciden si lo que evaluamos está bien o no. Es una barbaridad”, expresó.
Lavenia también defendió la cantidad de profesionales, operadores y actividades que ofrece la institución. Señaló que Reencontrándonos mantiene psicólogos durante ocho horas diarias, operadores en todos los turnos, talleres y espacios específicos para acompañar a los pacientes y sus familias.
“No estoy dispuesta a bajar la calidad del servicio porque ellos quieran pagar lo mismo que en Buenos Aires. Los costos no son iguales y nuestro servicio incluso es superior”, aseguró.
Reconoció que la propuesta económica presentada por OSEF resulta insuficiente, debido a que utiliza valores similares a los abonados en Buenos Aires. Sin embargo, aclaró que la asociación estaba dispuesta a analizar los números si también se actualizaban las becas otorgadas a cada paciente.
“El problema central no es el dinero. El problema es la vuelta que quieren hacerles dar a los pacientes y la forma en que pretenden intervenir en los tratamientos”, insistió.
Lavenia cuestionó además que las autoridades de OSEF utilizaran públicamente un tratamiento de cuatro años para instalar la idea de que todos los procesos dentro de Reencontrándonos tienen esa duración.
Explicó que se trató de un caso extremadamente complejo, en el que una persona logró reconstruir sus vínculos, conseguir trabajo, mudarse de ciudad y comenzar una nueva vida.
“Lo presentan como si fuera un tratamiento normal de cuatro años. Cada situación es diferente y esta patología tiene muchas recaídas. A veces es preferible sostener un tratamiento un tiempo más antes de que el paciente vuelva a ingresar seis meses después”, manifestó.
La presidenta de Reencontrándonos sostuvo que la primera entrevista resulta fundamental para definir el abordaje, generar confianza y comprender el contexto familiar y emocional de la persona.
“La empatía de la primera entrevista es fundamental. Ellos pretenden que esa instancia la haga otra institución. Están muy lejos de la realidad y no tienen idea de la patología con la que están trabajando”, afirmó.
Lavenia dejó abierta la posibilidad de retomar las conversaciones, aunque advirtió que no aceptarán el convenio mientras mantenga las actuales condiciones.
“Siempre estamos en el mismo lugar y conocen nuestros teléfonos. Pero no vamos a ceder ante el manoseo de los pacientes”, sentenció.