En declaraciones a FM del Pueblo, Alonso sostuvo que la iniciativa presentada bajo el nombre de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada esconde un objetivo mucho más profundo. “Cuando uno lee el contenido, es lisa y llanamente la venta de la República Argentina al mejor postor”, afirmó.
El referente del CECIM recordó que la organización consiguió frenar judicialmente la derogación de la actual Ley de Tierras, que había sido incluida en el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023. A través de una medida cautelar, lograron que continúe vigente el régimen que establece límites a la extranjerización del territorio nacional.
“Como no pueden resolverlo judicialmente, ahora insisten a través del Congreso para derogar la Ley de Tierras”, denunció Alonso, quien alertó que el nuevo proyecto permitiría que grandes capitales internacionales puedan avanzar sobre zonas fronterizas, reservas de agua dulce, áreas marítimas y territorios considerados estratégicos.
En ese sentido, remarcó que la tierra constituye un recurso fundamental para el desarrollo y la soberanía del país. “La tierra no es un bien renovable. Nuestro territorio es el que tenemos y debemos administrarlo como un bien común”, expresó.
Alonso aseguró que la eventual aprobación de la iniciativa pondría en riesgo la integridad territorial y la capacidad del Estado argentino para ejercer el control sobre sus recursos. “Corre peligro la gobernanza de nuestro país y la integridad de nuestro territorio”, advirtió.
El proyecto volvería a ser debatido el próximo 6 de agosto en el Senado. Ante este escenario, el CECIM conformó una coalición federal en defensa de la tierra junto con organizaciones sociales, políticas y sindicales. Las dos CTA ya manifestaron su acompañamiento y también se busca incorporar a la CGT.
“Esto no pertenece a un partido político. Se trata de defender la República Argentina”, manifestó Alonso, quien convocó a los habitantes de todas las provincias, especialmente a los fueguinos, a exigir explicaciones a sus representantes en el Congreso.
El dirigente apuntó directamente contra los senadores y pidió que informen públicamente cuál será su postura. “Hay que preguntarles cómo van a votar y cuáles serían los supuestos beneficios de entregar nuestras tierras”, planteó.
También señaló que la legislación vigente todavía permite la compra de millones de hectáreas por parte de extranjeros, aunque con restricciones destinadas a proteger áreas sensibles. La reforma impulsada por el Gobierno nacional, según Alonso, eliminaría esos límites y facilitaría la concentración del territorio en manos de grandes grupos económicos.
Alonso relacionó el proyecto con la situación estratégica de Tierra del Fuego, el Atlántico Sur, las Islas Malvinas y la Antártida. Según explicó, la provincia ocupa un lugar clave por sus recursos naturales, su ubicación geopolítica y su conexión bioceánica.
“Argentina tiene todo lo que hoy escasea en el planeta: agua, alimentos, energía, minerales estratégicos y una salida fundamental hacia el Atlántico Sur”, afirmó.
Además, cuestionó las políticas nacionales vinculadas con la industria fueguina y la venta de terrenos pertenecientes a las Fuerzas Armadas en Ushuaia y Río Grande. A su entender, estas medidas podrían provocar el despoblamiento de regiones estratégicas y debilitar la presencia argentina en el extremo sur del país.
El secretario de Derechos Humanos del CECIM también denunció el avance británico sobre los recursos naturales de las Islas Malvinas. Mencionó la venta de licencias ilegales de pesca y los proyectos destinados a comenzar la explotación de hidrocarburos en los próximos años.
“Las reservas de petróleo en Malvinas son de clase mundial y la Cancillería argentina mantiene un silencio absoluto”, sostuvo.
Alonso afirmó que la explotación petrolera representa una segunda etapa del proceso británico en el Atlántico Sur, mientras que la tercera estaría relacionada con la proyección hacia la Antártida y una mayor presencia militar extranjera en la región.
Por último, convocó a la ciudadanía a movilizarse y ejercer un control directo sobre las decisiones de los legisladores nacionales. “Los gobiernos son transitorios, pero pueden modificar para siempre la historia y la soberanía de nuestro país”, expresó.
“Tenemos que salir a defender la tierra, porque quieren dejar a millones de argentinos afuera y vender la República Argentina al mejor postor”, sentenció Alonso.