El presidente de OSEF, Gustavo García, y el director en representación de los pasivos, Horacio Gallego, brindaron detalles sobre la situación financiera y operativa de la institución. Según explicaron en FM Provincia, la prioridad es ordenar las cuentas sin interrumpir los tratamientos ni dejar sin cobertura a los afiliados.
Uno de los puntos más sensibles es la deuda con Autofarma. Las autoridades confirmaron que mantuvieron una reunión con los propietarios de la firma y presentaron una propuesta para avanzar con un convenio de pago.
OSEF ya habría realizado un desembolso importante y espera una respuesta de la empresa para efectuar un nuevo pago dentro del mismo mes. La intención es que esos recursos permitan atender, en primer término, la delicada situación salarial de los trabajadores y recuperar progresivamente el abastecimiento.
García remarcó que el sistema necesita tanto del sector público como del privado, debido a que ninguno puede sostener por separado la totalidad de las prestaciones requeridas por la obra social.
La implementación de la compra directa de medicamentos para personas con discapacidad, pacientes con internación domiciliaria y tratamientos de salud mental generó dificultades durante las primeras semanas.
Desde OSEF admitieron que la distribución no fue organizada correctamente y que la concentración de afiliados en las farmacias provocó demoras y complicaciones. Frente a esta situación, se inició una reorganización del circuito administrativo y de entrega.
La conducción estima que el funcionamiento podría quedar normalizado durante agosto. Además, informó que fueron licitados más de 830 renglones de medicamentos, con el objetivo de garantizar previsibilidad durante los próximos años.
Una vez que el mecanismo se encuentre funcionando sin inconvenientes, la obra social analizará incorporar otras patologías al sistema de adquisición directa.
Entre las decisiones adoptadas también aparece la eliminación del trabajo remoto que permanecía vigente desde la pandemia. Paralelamente, se busca recuperar empleados que habían sido destinados a otras áreas del Estado.
El objetivo es reforzar la atención presencial y evitar que los afiliados permanezcan sin respuestas frente a problemas vinculados con su salud.
La conducción reconoció que una de las mayores dificultades no pasaba únicamente por la aprobación o el rechazo de una prestación, sino por la falta de contestaciones dentro de plazos razonables.
OSEF también instaló puestos de atención dentro del CEMEP y de la Clínica San Jorge. Allí, los afiliados pueden efectuar consultas, presentar documentación e iniciar trámites sin trasladarse hasta las oficinas centrales.
Las autoridades informaron que la institución dispone de aproximadamente $350 millones para cancelar reintegros, subsidios por celiaquía, ayudas económicas y prestaciones relacionadas con discapacidad.
Esos pagos dependerán también del ingreso regular de los aportes que financian el funcionamiento de la obra social.
Otro de los temas abordados fue la negociación con la Asociación Civil Reencontrándonos. Desde OSEF sostuvieron que se presentó una nueva propuesta económica, acompañada por un sistema de auditorías.
Gallego defendió los controles y señaló que todos los prestadores que reciben recursos de la obra social deben ser auditados, sin excepciones.
La institución busca verificar la duración de las internaciones, las modalidades terapéuticas aplicadas y las condiciones en las que se encuentran los afiliados. También se analiza incorporar evaluaciones externas en empresas dedicadas a la internación domiciliaria.
Desde OSEF reconocieron el trabajo realizado por Reencontrándonos, pero advirtieron que no pueden aceptar valores que comprometan financieramente a la institución.
La obra social también regularizó el convenio con APROSS, entidad encargada de brindar cobertura a pacientes fueguinos derivados a Córdoba.
La deuda acumulada rondaba los $5.000 millones y había provocado la suspensión de algunos servicios. Para resolver el conflicto, se acordó un plan de pago en 48 cuotas y un desembolso inicial.
El nuevo esquema contempla un sistema de cobertura por cápita, cuyo costo total se ubicaría cerca de los $200 millones, incluyendo medicamentos, prácticas y atención dentro de la red sanitaria cordobesa.
García explicó que OSEF enfrenta situaciones de enorme complejidad económica. Como ejemplo, reveló que existen tratamientos individuales que pueden alcanzar los $360 millones mensuales, mientras el ingreso promedio por cada afiliado ronda los $156.000.
También indicó que los planes vinculados con la diabetes representan uno de los mayores costos para la institución y alcanzan a casi 6.000 afiliados.
En el caso de los medicamentos de alto costo, un comité de profesionales analiza cada solicitud. La conducción aseguró que trabaja para acortar los tiempos administrativos y evitar que los pacientes deban recurrir a la Justicia.
Según Gallego, meses atrás OSEF llegó a recibir cerca de diez amparos diarios, mientras que actualmente la cifra habría descendido a menos de uno por semana.
“Todavía falta mucho por mejorar, pero creemos que vamos por el camino correcto”, sostuvo el director de la obra social.