Por FM del Pueblo, Lapadula consideró que el comportamiento del mandatario argentino representa una “sobreactuación” permanente, atravesada por insultos, descalificaciones y expresiones que no se corresponden con la responsabilidad institucional de un jefe de Estado.
“No se pueden tirar a la basura 40 años de una relación que nos permitió construir, crecer y desarrollarnos”, sostuvo el legislador.
Lapadula recordó que la integración entre ambos países comenzó a fortalecerse en 1986, durante las presidencias de Raúl Alfonsín y José Sarney, quienes sentaron las bases del proceso que años después dio origen al Mercosur.
Según señaló, Brasil es el principal socio comercial de la Argentina, un país vecino y un aliado estratégico, por lo que cualquier ruptura o deterioro de la relación bilateral podría provocar consecuencias económicas difíciles de dimensionar.
“Esta cooperación nos permitió crecer muchísimo durante los últimos 40 años. Existen problemas y desafíos, pero estas actitudes provocadoras e irresponsables nos pueden salir muy caras”, expresó.
Lapadula remarcó que las diferencias ideológicas entre Milei y Lula no pueden condicionar las relaciones diplomáticas entre dos países.
“Una cosa es el Gobierno y otra cosa es el Estado. Estamos hablando de relaciones entre dos Estados que van a continuar cuando Lula y Milei ya no sean presidentes”, afirmó.
El legislador recordó que ambos mandatarios fueron elegidos democráticamente por sus respectivos pueblos y consideró impropio que el presidente argentino se entrometa en cuestiones políticas, electorales o judiciales internas de Brasil.
Para Lapadula, la política exterior debe sostenerse sobre los intereses permanentes de la Nación y no sobre simpatías, enemistades personales o afinidades partidarias.
“Vamos a seguir siendo vecinos, socios comerciales y trabajando juntos. Poner en riesgo esa relación por un capricho o una sobreactuación no se corresponde con la responsabilidad de quien representa a todos los argentinos”, planteó.
También calificó como “vergonzosa” la forma en que Milei se expresa fuera del país y aseguró que muchos argentinos sienten vergüenza ante ese tipo de intervenciones.
“No solamente es grave lo que dice, sino también cómo lo dice. Es un comportamiento que no es propio de quien debe representar a la Argentina en el exterior”, remarcó.
Lapadula comparó la situación actual con el período en el que Jair Bolsonaro gobernó Brasil. Recordó que, pese a sus fuertes diferencias con dirigentes argentinos, desde la Argentina nunca se avanzó institucionalmente con ataques similares.
“Todos conocíamos las diferencias y las opiniones sobre Bolsonaro, pero jamás se produjo una ruptura o un exabrupto de esta naturaleza”, indicó.
En ese sentido, insistió en que la relación con Brasil resulta conveniente para todos los argentinos, independientemente de quién ocupe la Presidencia en cada país.
“Lo que tiene que primar son los intereses del Estado argentino. Necesitamos una relación de amistad, de cooperación, de comercio y de compromiso fuerte con Brasil”, afirmó.
Durante la entrevista, el legislador también se refirió a la participación de una empresa israelí en actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas.
Lapadula aclaró que la nacionalidad de la compañía no modifica el problema central: se trata de la extracción ilegal de recursos argentinos en un territorio cuya soberanía continúa en disputa con el Reino Unido.
“El problema no es si la empresa es israelí, holandesa o de cualquier otro país. El problema es que está explotando ilegalmente recursos que pertenecen a la Argentina”, sostuvo.
El legislador reclamó que la Cancillería realice las protestas y gestiones diplomáticas correspondientes, especialmente por la relación estrecha que el Gobierno nacional asegura mantener con Israel.
“Si existe una relación de amistad tan fuerte, con más razón deberían realizarse todas las gestiones necesarias para impedir el robo de recursos argentinos”, señaló.
Lapadula recordó que las resoluciones de las Naciones Unidas establecen que las partes no deben avanzar unilateralmente sobre la explotación de recursos mientras continúe la disputa de soberanía.
El representante de Provincia Grande también cuestionó el proyecto nacional denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada”. Según explicó, la iniciativa pretende eliminar restricciones y límites para la adquisición de tierras rurales por parte de personas o capitales extranjeros.
“La propiedad privada ya está protegida por la Constitución Nacional. Lo que se busca es derogar las normas que limitan la compra de tierras por extranjeros”, advirtió.
Lapadula remarcó que este tipo de restricciones existen en numerosos países occidentales, incluso en Estados Unidos y Canadá, utilizados habitualmente como ejemplos por el Gobierno nacional.
“Hay que preguntarse si un argentino puede comprar cien mil hectáreas en Estados Unidos. Todos los países establecen restricciones porque entienden que el territorio es estratégico”, indicó.
El legislador sostuvo que el territorio nacional no puede considerarse una mercancía común, debido a que contiene recursos naturales, reservas de agua dulce, áreas productivas y espacios fundamentales para el desarrollo económico y ambiental.
“Extranjerizar el territorio significa ceder a otros la posibilidad de decidir hacia dónde queremos avanzar como país”, señaló.
También vinculó esta discusión con la administración de la Hidrovía y cuestionó que la Argentina permita una fuerte participación extranjera en sectores estratégicos, mientras otros países protegen sus vías navegables y sus recursos.
“Así como estamos entregando la Hidrovía, también estamos entregando recursos estratégicos como el territorio. Tenemos que empezar a cuidar lo nuestro”, afirmó.
Lapadula insistió en que establecer límites a la adquisición extranjera no significa rechazar inversiones ni desconocer la propiedad privada.
“Tiene que ver con que seamos los argentinos quienes de