El gremio que conduce Sergio Palazzo sostuvo que la propuesta oficial retoma principios similares a los aplicados durante la convertibilidad, un período que, según recordó, culminó con una profunda crisis económica y social. En ese sentido, señaló que ese modelo dejó elevados niveles de desocupación, caída del consumo y de la inversión, además de graves consecuencias para millones de argentinos.
Entre los principales cuestionamientos, La Bancaria afirmó que la reforma responde a postulados ideológicos que no contemplan las características de la economía argentina, al tiempo que advirtió que un esquema de déficit cero aplicado de manera estricta podría traducirse en mayores ajustes sobre áreas esenciales del Estado y un deterioro de la actividad económica y del empleo.
El sindicato también puso el foco en la conducción del Banco Central. Planteó que, si la remoción del presidente de la entidad requiere el respaldo de los dos tercios del Congreso, su designación debería contar con el mismo nivel de consenso, con el objetivo de fortalecer la independencia institucional del organismo.
En el documento difundido por la organización, se advirtió además que la reforma “pretende convertir a la Argentina en un laboratorio de experimentación”, por lo que ratificó su oposición al proyecto y aseguró que continuará defendiendo un Banco Central con un rol activo en el desarrollo económico, la producción y el trabajo.