RIO GRANDE.- Mientras gran parte del hemisferio norte atravesaba olas de calor, incendios forestales y temperaturas extremas, la Antártida volvió a demostrar por qué es el lugar más frío del planeta. El 18 de julio, la estación franco-italiana Concordia registró una temperatura de -84,1 °C, el valor más bajo medido en la Tierra en los últimos catorce años.
La medición fue informada por el Institut Polaire Français Paul-Émile Victor, que administra la base junto al Programa Nacional de Investigaciones en la Antártida de Italia (PNRA). Según los datos difundidos, la temperatura mínima fue registrada en dos oportunidades durante la misma mañana, a las 6.25 y a las 6.34, hora local.
El fenómeno ocurrió en plena noche polar. La base Concordia opera con el huso horario GMT+6 y permanece durante meses sin recibir luz solar, condiciones que favorecen el descenso extremo de las temperaturas.
Si bien el dato resulta excepcional, los especialistas aclararon que no se trata de un récord mundial ni del registro más bajo alcanzado por la estación. Concordia desciende por debajo de los -80 °C todos los inviernos australes.
Lo verdaderamente significativo es que ningún otro punto del planeta había registrado una temperatura tan baja desde 2012. Además, el valor quedó a apenas 0,6 °C del récord histórico de la propia base, que alcanzó -84,7 °C durante el invierno de 2010, de acuerdo con los registros del Observatorio Meteorológico y Climatológico Antártico italiano.
El episodio vuelve a poner de manifiesto los extremos climáticos que pueden convivir simultáneamente en ambos hemisferios, con temperaturas récord de calor en el norte y registros históricos de frío en el continente antártico.