Durante una entrevista con FM Del Pueblo, el funcionario aseguró que el Gobierno provincial no acompañará la iniciativa presentada conjuntamente por AFARTE y la Unión Industrial Fueguina (UIF), que busca modificar la manera en que se producen estos equipos bajo el régimen promocional.
“No estamos dispuestos desde la Provincia a acompañar el proceso productivo que las cámaras están planteando, porque implica quitarle mucho valor agregado a la línea de producción dentro de nuestra provincia”, sostuvo Devita.
El ministro detalló que, con el esquema propuesto, varias tareas que actualmente se realizan en Tierra del Fuego dejarían de desarrollarse localmente. Entre ellas mencionó soldaduras y carga de gas, lo que permitiría que los equipos lleguen a la isla con un mayor grado de terminación.
“El producto vendría más prearmado y básicamente iríamos a un control de calidad y alguna conexión menor”, señaló.
En ese sentido, Devita planteó que avanzar en esa dirección significaría alejarse del objetivo original del régimen industrial fueguino. “Pensamos que esto es contrario al espíritu de la ley misma, de la 19.640. No consideramos correcto seguir quitando valor agregado en dos de los tres productos principales de la industria electrónica”, remarcó.
El funcionario también se refirió al vencimiento de las medidas antidumping que protegen a la producción nacional frente al ingreso de aires acondicionados provenientes de Tailandia y China.
Según indicó, la medida vinculada con Tailandia vencería en septiembre de este año, mientras que la correspondiente a China lo haría en julio de 2027. Devita sostuvo que la principal preocupación está puesta en el mercado chino debido a su mayor capacidad de penetración.
El ministro aseguró que desde marzo vienen realizando gestiones ante funcionarios nacionales para solicitar la extensión de estas medidas y sostuvo que el planteo fue reiterado formalmente durante junio.
“Por el momento parecería que no está la intención de extender las medidas antidumping”, reconoció.
Devita aclaró además que este tipo de herramientas no representan una protección comercial en sentido estricto, sino que buscan impedir prácticas de competencia desleal mediante productos importados comercializados a valores difíciles de igualar por la producción local.
Más allá del rechazo a reducir los procesos productivos, Devita reclamó a las compañías fueguinas que aprovechen la capacidad instalada disponible para incorporar nuevos productos.
El ministro sostuvo que actualmente existe una capacidad ociosa cercana al 60% y consideró que hay diferentes alternativas que podrían analizarse para recuperar actividad y puestos laborales.
Entre las posibilidades mencionó placas electrónicas genéricas, cargadores y baterías para vehículos eléctricos, monitores destinados a mercados específicos y nuevos procesos para la fabricación de hornos microondas.
“Hay cosas que se pueden hacer que yo no veo que se estén haciendo”, cuestionó.
En esa línea, manifestó que la Provincia está dispuesta a colaborar con proyectos destinados a diversificar la matriz productiva. “Tenemos que recuperar nivel de empleo. Hay alternativas para que eso pueda realizarse y nosotros estamos dispuestos a acompañar ese tipo de trabajo. No estamos dispuestos a acompañar el retiro del valor agregado dentro de la provincia, de ninguna manera”, enfatizó.
Devita señaló que mantuvo reuniones con diputados nacionales de diferentes espacios políticos y pidió construir una posición común para defender el régimen fueguino ante el Gobierno nacional.
El funcionario destacó que la Ley 19.640 no solamente representa una herramienta productiva, sino también una política estratégica vinculada con la soberanía y el poblamiento de Tierra del Fuego.
“Nuestra ley no solo tiene un corazón productivo, sino también un corazón geopolítico. Estamos todos invitados a defenderla”, expresó.
También sostuvo que la crisis industrial tiene consecuencias que exceden directamente a las fábricas, debido a que golpea a comercios, proveedores y pequeñas y medianas empresas que dependen del movimiento económico generado por el sector.
En ese contexto describió un fuerte deterioro de la actividad comercial en Río Grande. “En los quioscos de alrededor y en los negocios de alrededor no hay una sola persona. No hay consumo. La verdad que es tremenda la situación”, afirmó.
Devita insistió en que tanto Nación como los representantes políticos conocen las consecuencias que podría provocar una nueva reducción de la actividad industrial. “No hay nadie que pueda decir que no conocía lo que iba a pasar si esto no se prorrogaba”, sostuvo.
El ministro remarcó que el objetivo provincial será continuar gestionando para evitar una mayor pérdida de producción y empleo, al tiempo que reclamó mayor iniciativa del sector empresario para encontrar alternativas.
“Ojalá haya un poco más de proactividad, que puedan existir sustituciones de productos y que podamos recuperar algo de empleo. Es lo que estamos insistiendo y tratando de luchar para ello”, expresó.