Greve reconoció que la recomposición salarial de los docentes sigue siendo insuficiente, aunque aseguró que durante la gestión del gobernador Gustavo Melella se realizaron esfuerzos para recuperar los ingresos del sector.
“Cuando nosotros asumimos el Gobierno con Gustavo Melella, él como profesor conocía más que nadie la situación de la educación en la provincia y se dedicó a lo largo de estos seis años a tratar de recomponer lo máximo que pudo el salario docente”, señaló.
En ese sentido, admitió que los aumentos otorgados no lograron resolver por completo el deterioro salarial, debido principalmente al bajo punto de partida de los ingresos docentes.
“¿Eso alcanzó? No, por ahí no alcanzó, porque en realidad se partió de una base muy baja”, expresó el legislador.
Greve también reivindicó la existencia de paritarias libres y permanentes durante los últimos años, y consideró que la discusión salarial debe mantenerse abierta entre el Gobierno provincial y los representantes gremiales.
Sin embargo, planteó una diferencia respecto de la metodología utilizada en el conflicto. “La discusión de la paritaria no tiene que ver, creo yo, con los chicos en la escuela y los chicos en el aula. Para mí hay que dividir eso”, manifestó.
El parlamentario sostuvo que el reclamo salarial de los docentes es legítimo, pero remarcó que también debe garantizarse el derecho de los estudiantes a recibir educación.
“Cuando tenés un conflicto tenés que ver el derecho a la educación de los niños y el derecho a cobrar. Los dos son importantísimos, porque uno tiene que ver con los chicos y el otro con un nivel alimentario”, afirmó.
Greve reconoció que existe una discusión jurídica sobre cuál de los dos derechos debe prevalecer, aunque dejó clara su posición personal: “Mi opinión personal es siempre con los chicos en el aula, más allá de la discusión de más o menos dinero”.
Al mismo tiempo, se diferenció de quienes plantean aplicar mecanismos estrictos vinculados con la esencialidad educativa. En particular, cuestionó la posibilidad de enviar inspectores a los establecimientos para verificar el nivel de prestación durante las medidas de fuerza.
“¿Esto significa que estoy de acuerdo con que vaya un inspector a un colegio para ver si se está cumpliendo el 75% en un paro? No, yo no estoy de acuerdo con eso. Me parece violento con respecto a la docencia”, sostuvo.
De esta manera, Greve aseguró que no comparte una posición de imposición hacia los docentes, pero tampoco una lógica de “todo o nada” que termine dejando a los estudiantes sin clases.
Para el legislador de FORJA, la salida debe encontrarse mediante negociaciones sostenidas entre el Ejecutivo provincial y SUTEF, buscando un punto intermedio que permita sostener las demandas salariales sin paralizar completamente el sistema educativo.
“Hay que buscar ese equilibrio y hay que encontrar ese equilibrio”, insistió.
Además, puso el foco en las consecuencias que generan los paros sobre las familias fueguinas. Explicó que la suspensión de clases obliga a muchos padres a modificar su jornada laboral, contratar cuidadores o incluso afrontar descuentos por ausentarse de sus trabajos.
“Cuando le rompo la organización familiar a una familia que tiene una niñera que se paga, un trabajo que no te deja salir o que te descuenta, ahí complicamos la historia”, expresó.
Greve sostuvo que esta realidad también debe ser considerada dentro de cualquier discusión educativa y planteó que el conflicto salarial puede continuar en mesas de negociación sin trasladar todo su impacto a los estudiantes y sus familias.
En ese marco, defendió la búsqueda de acuerdos impulsada desde el Gobierno provincial y aseguró que existe una directiva permanente para intentar destrabar el conflicto.
“Podemos discutir con mesas de trabajo y podemos estar semanas discutiendo, pero con los chicos en el aula”, sintetizó.