En declaraciones a FM Centro, Espeche diferenció las acusaciones de corrupción de los problemas administrativos que, según sostuvo, existen desde hace tiempo dentro del sector municipal. Sin embargo, fue contundente al describir la situación: “Es un área que es un descontrol”.
El edil aseguró que las dificultades no surgieron a partir de la denuncia de Hidalgo y recordó que profesionales y entidades vinculadas a la construcción vienen advirtiendo sobre demoras y problemas de funcionamiento.
“El área de Obras Privadas es un desastre. Yo desde hace mucho tiempo lo vengo planteando”, sostuvo Espeche, quien mencionó reclamos realizados por el Colegio de Arquitectos y colegios técnicos.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con los tiempos que deben soportar los vecinos para obtener respuestas sobre sus proyectos. Para el concejal, resulta inadmisible que una persona permanezca durante meses esperando una autorización mientras los costos de construcción aumentan.
“Es una aberración que una persona inicie un trámite y la tengan ocho meses para darle una respuesta”, expresó.
Espeche señaló que estas demoras afectan especialmente a familias que utilizaron ahorros o accedieron a créditos hipotecarios para construir sus viviendas. En ese marco, planteó que cada mes perdido en un expediente representa un incremento considerable en materiales y mano de obra.
El concejal también cuestionó que existan días específicos para atender a determinados profesionales cuando existen expedientes demorados. “¿Quién es esta persona para decir ‘yo atiendo los martes’? La Municipalidad es de los vecinos de la ciudad”, manifestó.
Frente a las acusaciones de Hidalgo sobre un presunto sistema de coimas y pagos para conseguir excepciones, Espeche adoptó una posición más cautelosa. Aclaró que una denuncia de corrupción debe manejarse con responsabilidad porque puede afectar el honor de las personas involucradas, pero remarcó que eso no significa que las autoridades deban ignorarla.
“Hay una denuncia, investiguemos. Es lo primordial”, afirmó.
Según explicó, el Ejecutivo municipal cuenta con herramientas administrativas para determinar si existieron irregularidades. Entre ellas mencionó la realización de informaciones sumarias, sumarios internos y auditorías sobre los procedimientos utilizados dentro de Obras Privadas.
Espeche discrepó además con la respuesta de funcionarios municipales que invitaron al ingeniero Hidalgo a concurrir personalmente para plantear sus reclamos.
“No es decir ‘que venga el señor a verme’. Hay que tomar cartas en el asunto”, remarcó.
Para el representante del MPF, si existen sospechas sobre autorizaciones, expedientes o excepciones urbanísticas, corresponde revisar cómo fueron tramitadas y determinar si todas siguieron los procedimientos previstos.
En ese sentido, señaló que las excepciones que llegan al Concejo Deliberante suelen contar previamente con análisis técnicos del Consejo de Planeamiento Urbano (COPU), aunque consideró necesario establecer si dentro de las áreas municipales se autorizaron cuestiones que deberían haber pasado formalmente por ese mecanismo.
Espeche también mencionó antecedentes de excepciones urbanísticas que cuestionó desde su banca y aseguró que algunas iniciativas recibieron numerosos beneficios que él decidió no acompañar.
Al referirse específicamente a la acusación de que existiría una especie de “tarifa” para conseguir excepciones, insistió en la necesidad de actuar con pruebas y recurrir a la Justicia cuando se tenga conocimiento concreto de un delito.
No obstante, volvió a cargar contra el funcionamiento administrativo del área. “Hay maltrato, no funciona y está desbordada”, afirmó, al mencionar además que habría profesionales que se alejaron del sector por conflictos internos.
El concejal consideró que las autoridades municipales deben abandonar las respuestas defensivas frente a los cuestionamientos y comenzar a revisar qué sucede puertas adentro.
“Lo que hay que hacer no es preocuparse, sino ocuparse. Lo que veo es que los funcionarios no se están ocupando del tema”, sentenció.
Las declaraciones de Espeche suman presión política sobre la Municipalidad de Ushuaia tras la denuncia pública de Hidalgo. Mientras pidió cautela antes de responsabilizar penalmente a personas concretas, el concejal reconoció graves problemas de funcionamiento en Obras Privadas y exigió auditorías, investigaciones y cambios para determinar si detrás del desorden administrativo existen irregularidades de mayor gravedad.