El procedimiento fue encabezado por la Brigada Investigadora de Lavado de Activos (Brilac) de Punta Arenas, en coordinación con la Fiscalía Local y con participación de la Autoridad Marítima.
De acuerdo con la investigación, la organización coordinaba el traslado, acopio y posterior comercialización de cigarrillos de origen argentino, que ingresaban a territorio chileno mediante pasos no habilitados.
Según detalló el fiscal regional de Magallanes, Cristian Crisosto, los cargamentos eran trasladados desde la provincia argentina de Tierra del Fuego, atravesaban posteriormente el Estrecho de Magallanes y llegaban hasta Punta Arenas para su distribución y venta.
La estructura criminal estaba integrada por cinco personas de nacionalidad chilena, quienes fueron identificadas durante el avance de la investigación.
El operativo clave se desarrolló el 4 de agosto, cuando las autoridades detectaron que un vehículo se trasladaría desde Tierra del Fuego hacia Punta Arenas transportando una importante cantidad de cigarrillos.
Detectives de la Brilac y efectivos de la Policía Marítima desplegaron entonces un procedimiento en el sector de Punta Delgada. Durante una fiscalización realizada a bordo del ferry que cubría el trayecto entre Bahía Azul y Punta Delgada, fue localizado un vehículo cargado con cigarrillos de contrabando y dos personas fueron detenidas en flagrancia.
A partir de ese procedimiento, la Fiscalía consiguió órdenes de detención contra los restantes integrantes de la organización y autorizaciones para ingresar y registrar diferentes domicilios.
Durante la madrugada del 5 de agosto se realizaron nuevos allanamientos y otras tres personas fueron detenidas.
Como resultado de toda la operación, las autoridades incautaron 56.608 cajetillas de cigarrillos, cuyo avalúo fue estimado en cerca de 400 millones de pesos chilenos, mientras que el perjuicio fiscal fue calculado en aproximadamente 270 millones de pesos.
Además, durante los procedimientos se secuestraron más de 19 millones de pesos en efectivo, incluyendo moneda chilena y extranjera, entre ellas pesos argentinos, pesos colombianos, dólares estadounidenses y euros.
También fueron decomisadas dos armas, bidones con combustible y seis vehículos, algunos de ellos de alta gama.
La investigación también puso bajo la lupa posibles maniobras de lavado de activos. La fiscal Johana Irribarra señaló que parte de las operaciones investigadas estarían relacionadas con la adquisición de vehículos cuyo valor superaría el patrimonio que algunos de los imputados podían justificar contablemente.
Los cinco detenidos fueron formalizados por los delitos de contrabando y asociación criminal, mientras que algunos también enfrentan cargos por lavado de activos.
Todos quedaron bajo la medida cautelar de prisión preventiva.
Desde las autoridades regionales destacaron que el procedimiento permitió atacar una estructura vinculada al crimen organizado y remarcaron la importancia del trabajo conjunto entre la Fiscalía, la Policía de Investigaciones, Aduanas y la Autoridad Marítima en los controles fronterizos de la región de Magallanes.