lunes 10 de agosto de 2026 - Edición Nº2805

Política | 10 ago 2026

Encuentro institucional frustrado

Harrington: “Hay sectores que proclaman unidad por los medios y después hacen estas cosas”

12:52 |El intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, reveló que un encuentro institucional que había sido previsto con senadores nacionales que visitaron Tierra del Fuego durante el fin de semana fue suspendido a último momento y atribuyó la decisión a “presiones internas del propio Partido Justicialista”. Según explicó, la comitiva finalmente mantuvo una actividad en un espacio político ubicado a metros del Municipio, mientras los equipos de Tolhuin y Río Grande aguardaban una reunión que había sido incorporada previamente a la agenda.


En declaraciones a Radio Provincia, Harrington relató que el Municipio había preparado una recepción institucional para presentar a los legisladores nacionales información y documentación vinculada a algunos de los principales problemas que atraviesa la provincia: la situación del gas, la discusión por el régimen de Zona Fría, el radar instalado en la zona y las obras que dejaron de recibir financiamiento nacional.

“Los estábamos esperando a los senadores que visitaban Tierra del Fuego con una recepción, con una mesa, con diferentes informes de diferentes áreas”, explicó el intendente, quien señaló que se había preparado una carpeta para cada legislador con información elaborada por las distintas áreas municipales.

Según su relato, la reunión había sido solicitada en carácter institucional y formaba parte del cronograma de actividades de la comitiva. Sin embargo, el propio viernes, desde el equipo organizador le habían confirmado que la agenda se mantenía sin modificaciones.

La situación cambió horas después.

“Recibo yo personalmente un mensaje que se suspendía la recepción que habíamos preparado, que no podían asistir”, contó Harrington. La comunicación llegó cuando el Municipio ya tenía preparado el encuentro y todo el equipo se encontraba dispuesto para recibir a los senadores.

El dato que terminó profundizando el malestar político fue que la comitiva finalmente se reunió en el espacio Nueva Argentina, ubicado prácticamente frente al edificio municipal de Tolhuin.

Para Harrington, la explicación no estuvo vinculada a cuestiones de agenda sino a la interna política del justicialismo. “El por qué se debe a presiones internas del propio Partido Justicialista”, afirmó.

La definición del intendente adquiere mayor peso en un escenario en el que distintos sectores del peronismo fueguino vienen hablando públicamente de la necesidad de alcanzar una unidad de cara al futuro político.

“Son los mismos que pregonan unidad por los medios y después tienen esta clase de actitudes”, cuestionó Harrington, quien consideró que el episodio expone una contradicción entre el discurso público y las prácticas políticas.

El intendente buscó, además, separar el encuentro de cualquier disputa estrictamente partidaria. Según explicó, su intención era mantener una reunión institucional con representantes de la Cámara Alta para acercarles información sobre problemáticas concretas de la provincia.

“Nosotros queríamos charlar con los senadores porque la invitación no es que nosotros la pedimos, nos la ofreció la propia senadora López”, sostuvo.

En ese sentido, remarcó que la reunión tenía como objetivo plantear preocupaciones que exceden cualquier interna partidaria: la crisis energética que atravesó a Tierra del Fuego, el futuro de la Zona Fría, las obras suspendidas por Nación y distintas cuestiones vinculadas a la realidad de Tolhuin.

“Uno busca compartir miradas para también generar posiciones, buscar caminos de soluciones”, explicó.

La situación también involucró al Municipio de Río Grande, ya que Harrington señaló que una situación similar se habría producido con la administración de Martín Pérez. De esta manera, el episodio terminó adquiriendo una dimensión política provincial que excede a Tolhuin.

Para el intendente, el problema central es que las diferencias internas terminen condicionando la posibilidad de construir posiciones comunes frente a cuestiones que afectan directamente a Tierra del Fuego.

“Vos imaginate que con toda la crisis que nosotros tuvimos respecto del gas y los cortes masivos, y la preocupación que tenemos por el debate de Zona Fría, uno busca compartir miradas para también generar posiciones, buscar caminos de soluciones”, sostuvo.

La crítica de Harrington apunta así a una tensión cada vez más visible dentro del peronismo fueguino: mientras distintos dirigentes plantean públicamente la necesidad de reconstruir la unidad, las diferencias entre sectores continúan expresándose en las relaciones institucionales y en la agenda política.

“Han quedado expuestas una vez más las presiones de adentro del propio partido”, afirmó.

Y agregó una definición que sintetiza su lectura del episodio: “Ha quedado totalmente desacreditado el discurso este de proclamar la unidad”.

La tensión no es nueva. En la entrevista, Harrington también hizo referencia al vínculo con el Concejo Deliberante de Tolhuin y cuestionó lo que considera una estrategia de confrontación política permanente. Según sostuvo, su gestión ha participado de las comisiones a las que fue convocada, respondió pedidos de informes y presentó iniciativas para afrontar la compleja situación económica del Municipio.

En ese marco, el intendente sostuvo que existe una utilización política de las dificultades económicas y cuestionó que determinados sectores prioricen la confrontación por sobre la búsqueda de soluciones.

El episodio con los senadores aparece así como una nueva expresión de un escenario político en el que las diferencias internas del justicialismo fueguino comienzan a tener impacto incluso sobre actividades de carácter institucional.

La imagen resulta difícil de disimular: mientras Tolhuin había preparado una recepción para presentar información sobre problemas centrales de la provincia, los senadores terminaron desarrollando su actividad política a pocos metros del Municipio sin concretar el encuentro previsto con el intendente.

Harrington aseguró que, de haber conocido desde el principio que la actividad tendría otro carácter, se habría organizado de otra manera. “Si me hubieran dicho desde un principio que esa era la actividad, yo me hubiera cruzado”, señaló.

El intendente también recordó que ha participado de actividades de distintos sectores políticos cuando fue invitado y sostuvo que no tiene inconvenientes en mantener encuentros con ningún espacio cuando se trata de discutir cuestiones que hacen al interés de Tierra del Fuego.

En definitiva, el episodio dejó expuesta una disputa que va más allá de una reunión suspendida. Por un lado, la necesidad de los intendentes de acceder directamente a los representantes nacionales para plantear los problemas concretos de sus comunidades. Por otro, una interna partidaria que, según la interpretación de Harrington, estaría comenzando a condicionar incluso esos canales institucionales.

“Los gestos políticos están por encima de las posibles soluciones”, resumió.

Y frente a ese escenario, el intendente eligió cerrar su análisis con una definición que marca su posicionamiento: “No queda más que seguir trabajando responsablemente, seriamente”.

La visita de los senadores dejó así una postal política difícil de ignorar: una comitiva nacional recorriendo Tierra del Fuego, dos intendentes que esperaban un encuentro institucional y una interna partidaria que, según denunció Harrington, terminó imponiéndose por encima de la posibilidad de dialogar sobre los problemas que atraviesan a la provincia.

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