miércoles 12 de agosto de 2026 - Edición Nº2807

Generales | 12 ago 2026

“No sé cómo seguir”

Messi despidió a su padre y mostró el dolor detrás del hombre que lo acompañó toda su vida

18:54 |Lionel Messi despidió públicamente a Jorge, su padre, amigo y representante, con una carta atravesada por el dolor. Recordó los días del Mundial 2026, el deseo de compartir con él una última Copa y confesó que hoy tiene dudas sobre cuánto tiempo más continuará jugando al fútbol.


Hay momentos en los que ni siquiera Lionel Messi encuentra las palabras.

El hombre acostumbrado a hablar con los pies, a responder dentro de una cancha y a transformar la presión en fútbol quedó esta vez frente a una ausencia para la que no existe gambeta posible. Su padre, Jorge Messi, murió el pasado sábado a los 68 años y Leo decidió despedirlo públicamente con una carta que expuso, como pocas veces, al Messi más íntimo.

“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir”, escribió.

La frase, sencilla y devastadora, resume el vacío que dejó Jorge en la vida del futbolista. Porque mucho antes de los títulos, de las finales, de los récords y de las noches inolvidables, estuvo ese padre que lo llevaba a entrenar después de trabajar, que estaba en las tribunas, que sufría sus partidos y que acompañó cada paso de una carrera que terminó convirtiendo a su hijo en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.

Jorge no fue solamente su padre. También fue su amigo y su representante. Fue una de las personas que estuvo al lado de Lionel desde el comienzo, cuando todavía aquel niño de Rosario soñaba con jugar al fútbol y el mundo no sabía que estaba frente a un talento extraordinario.

EL ÚLTIMO MUNDIAL, JUGADO TAMBIÉN POR ÉL

En su carta, Messi volvió sobre uno de los capítulos más dolorosos de los últimos meses: el Mundial 2026.

Jorge le había pedido que jugara aquella Copa del Mundo. Sin embargo, poco antes del comienzo del torneo su estado de salud empeoró y ya no pudo acompañarlo como lo había hecho en las cinco Copas anteriores.

Messi contó que, aun así, siguió jugando con una esperanza íntima: llegar lo más lejos posible para que su padre pudiera recuperarse y verlo nuevamente dentro de una cancha.

Cada partido terminado tenía un destinatario especial. Leo esperaba el mensaje de Jorge. Esa comunicación que había sido parte de su vida durante tantos años comenzó a faltar y fue entonces cuando comprendió que la situación era realmente grave.

Argentina llegó a la final.

Pero Jorge no pudo estar.

Messi contó que quería ganar aquel partido para llevárselo a su padre, para mostrarle una nueva Copa, como tantas veces había imaginado. No pudo ser.

Y esa herida parece haber quedado abierta.

“FUISTE PAPÁ, AMIGO Y REPRESENTANTE”

En la despedida, Messi no habló del mejor jugador del mundo. Habló de su papá.

Recordó los entrenamientos, los partidos, los consejos, las discusiones y hasta aquellos elogios que Jorge no acostumbraba regalarle.

Porque detrás de la figura pública siempre estuvo una relación profundamente familiar, hecha también de momentos cotidianos, reproches, alegrías y conversaciones que ahora ya no podrán repetirse.

“Fuiste papá, amigo y representante”, escribió Messi, reconociendo en pocas palabras las distintas dimensiones que tuvo Jorge en su vida.

La carta también revela algo todavía más profundo: la continuidad de ese vínculo a través de sus propios hijos.

Messi aseguró que Jorge seguirá presente en la educación de Thiago, Mateo y Ciro, porque los valores que recibió de sus padres son los mismos que intenta transmitirles a ellos.

Ahí aparece quizás la forma más íntima de despedirse: entender que una persona puede dejar de estar físicamente, pero permanecer en aquello que enseñó, en las costumbres, en los afectos y en las generaciones que vienen.

EL DOLOR QUE PUSO EN DUDA AL FÚTBOL

La muerte de Jorge también abrió una pregunta que hasta ahora parecía lejana: ¿cuánto tiempo más seguirá jugando Messi?

El propio Leo fue quien puso el interrogante sobre la mesa.

Después de haber cumplido el sueño de jugar otro Mundial y de haber llevado a Argentina nuevamente hasta una final, el capitán reconoció que hoy tiene “bastantes dudas” sobre continuar jugando al fútbol durante mucho tiempo más.

No se trata de una decisión anunciada ni de una confirmación de retiro.

Es, por ahora, la confesión de un hombre atravesado por el dolor.

El fútbol, ese lugar donde Messi encontró refugio desde que era un niño, aparece ahora inevitablemente asociado a una ausencia. Porque Jorge estuvo allí durante casi toda su historia deportiva. En los comienzos, en los viajes, en los partidos, en las derrotas y en las grandes conquistas.

Por eso la pregunta no es solamente cuánto fútbol le queda a Messi.

También es cómo volverá a jugar cuando la persona a la que buscaba después de cada partido ya no esté del otro lado del teléfono.

EL ADIÓS AL PADRE, AL AMIGO Y AL COMPAÑERO DE TODA UNA VIDA

La despedida de Messi tuvo algo que excedió por completo al fútbol.

Fue el mensaje de un hijo que acaba de perder a su padre y que todavía intenta comprender cómo será la vida a partir de ahora.

Jorge Messi fue una figura fundamental en la construcción de la carrera de Lionel, pero para Leo fue, antes que nada, su papá.

El hombre que lo llevaba a entrenar.

El que estaba en la tribuna.

El que sufría sus partidos.

El que esperaba sus mensajes.

El que quería verlo jugar una vez más.

Y el que, aun sin poder estar presente en el último Mundial, siguió siendo una de las razones por las que Messi decidió jugarlo.

Ahora queda el silencio después de tantos años de conversaciones.

Queda la ausencia en la tribuna.

Queda ese mensaje que ya no llegará después de cada partido.

Y queda una frase que quizás explique mejor que ninguna otra lo que significa para Messi perder a Jorge:

“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir.”

El fútbol puede esperar. Las decisiones sobre el futuro también.

Hoy, antes que Messi, está el hijo despidiendo a su padre.

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