La medida comenzará a regir el próximo 19 de agosto y forma parte de un acuerdo alcanzado entre la compañía y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA). Los trabajadores pasarán de jornadas de nueve horas a turnos de seis horas diarias, aunque percibirán una remuneración equivalente a siete horas.
Hasta ahora, el funcionamiento de la terminal contemplaba tres semanas de actividad y una semana mensual de suspensión, período durante el cual los operarios cobraban el 75% de sus salarios.
Con el nuevo esquema, General Motors volverá a producir durante las cuatro semanas del mes, con un único turno diario de seis horas. De esta manera, la empresa busca sostener un nivel salarial similar al régimen anterior y, al mismo tiempo, eliminar las suspensiones periódicas.
La reducción horaria aparece como la alternativa acordada con SMATA para evitar nuevos despidos, después de varios años de fuerte achicamiento de la planta santafesina.
La situación laboral de General Motors viene deteriorándose desde hace tiempo. Actualmente, la fábrica cuenta con menos de 600 trabajadores, aproximadamente la mitad de la dotación que llegó a tener durante sus años de mayor actividad.
El proceso de reducción de personal fue considerable. Entre abril de 2024 y febrero de 2025 se registraron alrededor de 200 desvinculaciones, mientras que durante enero y febrero de 2025 hubo otras 309 bajas entre retiros y despidos. Posteriormente, otros 90 trabajadores abandonaron la planta.
El retroceso laboral estuvo acompañado por una marcada caída de la producción. La discontinuación del Chevrolet Cruze a fines de 2023 redujo aproximadamente a la mitad la actividad de la terminal, que actualmente concentra su producción exclusivamente en la Chevrolet Tracker.
Los números muestran la magnitud del ajuste: en 2023 se fabricaron 40.587 vehículos en Alvear, mientras que en 2024 la producción cayó a 24.179 unidades. Para 2025, las estimaciones ubicaron el volumen cerca de los 20.000 vehículos.
En este escenario, General Motors apuesta ahora a trabajar menos horas antes que avanzar con una nueva reducción de personal, mientras intenta mantener el volumen necesario para cumplir con sus compromisos de exportación.