Cornejo señaló que desde la Cámara vienen trabajando junto a agentes marítimos y representantes del sector para intentar obtener información clara sobre el funcionamiento del puerto y las obras previstas. Sin embargo, remarcó que, aunque existe comunicación con las partes involucradas, no aparecen respuestas concretas ni soluciones que permitan llevar tranquilidad a la actividad turística.
“Al final de cuentas, la industria y los fueguinos quedamos un poco rehenes de una disputa entre dos administraciones”, afirmó. Según describió, por un lado el Gobierno provincial cuestiona la intervención y denuncia que se están retirando recursos generados en Tierra del Fuego, mientras que desde la administración nacional sostienen que recibieron un puerto deteriorado y que la intervención busca ponerlo nuevamente en condiciones.
El titular de la Cámara de Turismo insistió en que el principal problema es la incertidumbre, debido a que la industria de cruceros trabaja con una planificación de largo plazo. “Las temporadas se planifican con tiempo y esta industria necesita seguridades. Seguridades operativas, jurídicas y económicas”, planteó.
En ese sentido, Cornejo lanzó una fuerte advertencia: “Cuando vos no das esas seguridades, tenés posibilidad de perder al cliente. Y cuando lo perdés porque otro destino pudo darle esas garantías, después es muy difícil recuperarlo”.
Para el dirigente turístico, la discusión no debe limitarse únicamente a la cantidad de recaladas previstas para la temporada próxima. “El problema no es si hoy tenemos 500, 510 o 520 recaladas. El problema es qué va a pasar la temporada siguiente, la otra y de ahí en más”, remarcó, apuntando directamente al impacto que una mala experiencia podría provocar sobre las temporadas 2028, 2029 y 2030.
Cornejo también confirmó que habían acordado mantener reuniones periódicas con las autoridades de la intervención portuaria, aunque aseguró que ese esquema hasta el momento no se cumplió. “Tenemos comunicación, pero no respuesta o soluciones”, sintetizó.
Otro de los puntos que generó especial preocupación fue una carta enviada en inglés por trabajadores de la Dirección Provincial de Puertos a armadores vinculados con los cruceros antárticos. Según Cornejo, el contenido fue interpretado como una advertencia de que podrían impedir las operaciones si no se resolvía la situación laboral de los empleados.
“En resumen, era una amenaza directa de que si no recuperaban su fuente laboral dentro del puerto y se cumplían sus expectativas, no los iban a dejar operar”, aseguró. Además, recordó situaciones ocurridas durante la temporada pasada, cuando las protestas dificultaron el ingreso y egreso de pasajeros.
El presidente de la Cámara sostuvo que el reclamo de los trabajadores puede ser legítimo, pero cuestionó que las medidas afecten al conjunto de la actividad turística y a la ciudad. “Todos queremos mantener nuestra fuente laboral y llevar comida a casa. Eso es genuino y lo acompaño, pero quizás no es el método”, indicó.
También alertó sobre el riesgo de que un escenario de bloqueos derive en mayores conflictos. “Uno de los grandes temores es una escalada de violencia en el centro de la ciudad”, señaló, y advirtió que las consecuencias no recaerían solamente sobre los cruceros, sino también sobre comerciantes, trabajadores, turistas y vecinos.
Más allá de la preocupación por el puerto, Cornejo destacó el desempeño de la temporada invernal en Ushuaia. Precisó que julio cerró con una ocupación hotelera promedio del 86%, impulsada en buena medida por una mayor conectividad aérea y los vuelos directos provenientes de Brasil.
Valoró especialmente los acuerdos con GOL y LATAM, aunque consideró que Ushuaia necesita recuperar con fuerza la promoción turística. “Hace cuatro años que no podemos hacer acciones y estamos trabados. Es fundamental continuar posicionando la marca destino Ushuaia”, sostuvo.
Finalmente, destacó la recuperación del centro de montaña Martial y las mejoras proyectadas en el Parque Nacional Tierra del Fuego, aunque reclamó mayores servicios, senderos y actividades. Para Cornejo, Ushuaia tiene enormes ventajas como destino, pero necesita planificación, promoción y certezas para no poner en riesgo lo conseguido durante décadas.