Freites sostuvo que buena parte de las iniciativas impulsadas por el oficialismo lograron avanzar gracias al acompañamiento de legisladores que responden políticamente a mandatarios provinciales. En ese sentido, planteó que la posición que adopten los gobernadores volverá a ser clave para definir el resultado de las discusiones que se aproximan en Diputados y el Senado.
La legisladora fueguina recordó que hubo mandatarios que, en diferentes oportunidades, facilitaron que sus diputados y senadores acompañaran determinadas medidas o garantizaran el quórum necesario para que el oficialismo pudiera sesionar.
“Esperemos que acá los gobernadores que supieron sentar a sus diputados y senadores a dar quórum para estas medidas que vino sacando el Gobierno nacional puedan entender cómo están sus provincias”, expresó Freites.
En ese contexto, mencionó la situación que atraviesan distintas jurisdicciones del país y remarcó que el deterioro económico ya golpea de manera directa sobre las familias argentinas, independientemente de la provincia en la que vivan.
Freites describió un escenario marcado por endeudamiento, pérdida de puestos de trabajo y salarios que resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas.
“Todos los argentinos, de punta a punta, estamos totalmente endeudados, sin trabajo. El que tiene trabajo no alcanza y está buscando hacer otra actividad para poder llegar mínimamente a tener lo esencial para vivir”, manifestó.
Para la diputada fueguina, esta realidad obliga a que los representantes provinciales revisen su acompañamiento a las políticas nacionales. Freites insistió en que los gobernadores tienen capacidad para influir directamente sobre el comportamiento de sus bloques y, por lo tanto, también una responsabilidad política sobre las leyes que terminan siendo aprobadas.
La dirigente de Unión por la Patria remarcó además que desde la oposición buscarán fortalecer los acuerdos alcanzados en votaciones anteriores para impedir nuevos avances de proyectos que, a su entender, profundizan el ajuste.
El objetivo, señaló, será “juntar voluntades” en el Congreso, en un escenario donde cada voto puede resultar decisivo y donde la postura de los gobernadores volverá a ocupar un lugar central en la disputa parlamentaria.