lunes 17 de agosto de 2026 - Edición Nº2812

Generales | 17 ago 2026

Facturas que asfixian comercios

Mientras todas las miradas van al gas, la luz golpea fuerte: comercios pagan hasta diez veces más que hace tres años

16:50 |La suba de los servicios está golpeando de lleno a los pequeños comercios de Río Grande y la electricidad aparece como uno de los costos que más preocupa al sector. Luis Schreiber, referente de los almaceneros de la ciudad y miembro de la Cámara de Comercio, aseguró que en apenas tres años su factura de luz pasó de alrededor de $70.000 a superar los $600.000.


Durante una entrevista en FM Centro, Schreiber describió el difícil escenario que atraviesan los almacenes, donde la caída de las ventas se combina con tarifas cada vez más elevadas y márgenes de rentabilidad cada vez más reducidos.

Como ejemplo de la magnitud del incremento, recordó que hace aproximadamente tres años pagaba unos $70.000 de electricidad, mientras que actualmente debe afrontar facturas que rondan entre $500.000 y más de $600.000, incluso aplicando medidas para disminuir el consumo.

La situación llegó al punto de obligarlo a modificar el funcionamiento cotidiano de su comercio. Schreiber contó que durante la noche apaga las heladeras destinadas a bebidas para ahorrar energía, algo que años atrás no necesitaba hacer.

Las puedo apagar a la noche y las apago”, señaló, al remarcar que se trata de equipos donde los productos no corren riesgo de echarse a perder.

Para el comerciante, el panorama es todavía más complicado para aquellos negocios que necesitan utilizar permanentemente electricidad y gas para producir. Panaderías, rotiserías y otros emprendimientos gastronómicos prácticamente no tienen posibilidades de reducir esos consumos sin afectar directamente su actividad.

Schreiber advirtió además que muchos almacenes tradicionales continúan funcionando “con lo mínimo”, recortando gastos y reduciendo estructuras para evitar el cierre.

La electricidad presenta además una dificultad adicional: cuando un comercio deja de pagar, existe la posibilidad concreta de que el servicio sea cortado, lo que puede paralizar completamente la actividad.

En ese sentido, indicó que la Cooperativa Eléctrica puede mostrar cierta flexibilidad cuando un comerciante se acerca a plantear su situación, aunque reconoció que no existe margen para acumular indefinidamente facturas impagas.

El planteo de Schreiber pone sobre la mesa una discusión que, según el sector comercial, también merece atención: mientras gran parte de los reclamos públicos se concentran en el fuerte incremento del gas, la tarifa eléctrica también viene escalando y representa hoy una pesada carga para quienes intentan mantener abiertos sus negocios.

Con menos ventas, mayores costos y consumidores que llegan cada vez con menos dinero disponible al mostrador, los almaceneros de Río Grande aseguran que sostener un comercio se convirtió en una tarea cada vez más difícil.

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