lunes 17 de agosto de 2026 - Edición Nº2812

Policiales | 17 ago 2026

Noche de terror

Dos pasajeros, un vidrio y amenazas de muerte: Gladis relató la madrugada que jamás olvidará

21:00 |La remisera de 61 años que fue víctima de un violento asalto mientras trabajaba en Río Grande contó cómo fueron los minutos de terror que atravesó durante un viaje hacia Margen Sur. Gladis recordó que uno de los pasajeros la tomó del cuello desde atrás, comenzó a ahorcarla y la amenazó reiteradamente con matarla mientras intentaba apoderarse de sus pertenencias.


Durante una entrevista en Info 3 Noticias, la trabajadora reconstruyó lo sucedido desde el momento en que recogió a los dos pasajeros en el Hospital Regional. Según relató, ambos solicitaron ser trasladados hacia Margen Sur y comenzaron a indicarle distintas calles hasta llegar a la zona de Los Inmigrantes.

Al detener el vehículo, uno de los jóvenes descendió, mientras que el otro permaneció en el interior. Fue entonces cuando comenzó el ataque.

“Me agarra con el brazo izquierdo, me pone por el cuello y prácticamente me ahorca”, relató Gladis. En simultáneo, el agresor tomó el teléfono de trabajo que estaba colocado en el soporte del vehículo.

La situación se volvió todavía más desesperante cuando comenzaron las amenazas. “Dame todo, dame todo, que te corto, te mato”, recordó la remisera sobre las palabras que escuchaba mientras intentaba liberarse.

Gladis aseguró que la presión sobre su cuello era tan fuerte que su principal reacción fue intentar sacarse al atacante de encima. En medio del forcejeo, tomó el elemento que el joven llevaba en la mano. En ese momento creyó que se trataba de un cuchillo, aunque posteriormente se determinó que habría sido un elemento de vidrio con el que sufrió un corte en una de sus manos.

El agresor continuó exigiéndole dinero y otros objetos. “Quería más plata, más plata, y el otro celular”, recordó. La mujer terminó entregándole su billetera y los delincuentes escaparon.

Después del ataque logró avanzar algunas cuadras con el vehículo. Su intención inicial era dirigirse directamente a una dependencia policial, pero rápidamente advirtió la gravedad de la situación.

“Vi que tenía muchísima sangre encima, en las manos”, contó. Para entonces ya había informado a la remisería sobre el asalto y se detuvo para esperar asistencia.

“No me voy a doblegar”

A pesar del impacto que le produjo el episodio, Gladis aseguró que no piensa abandonar su trabajo. Reconoció que durante años le preguntaron si sentía temor al manejar durante determinados horarios y que siempre respondía que no porque nunca había sufrido una situación semejante.

Ahora, sin embargo, admite que deberá modificar algunos hábitos. Mantener las puertas cerradas y observar con mayor atención a las personas antes de permitirles subir al vehículo son algunas de las precauciones que comenzó a adoptar.

No me voy a doblegar por esta gente, no van a poder”, sostuvo.

La remisera reconoció además que uno de los errores pudo haber sido no observar detenidamente a los pasajeros al momento de subir. Señaló que ingresaron rápidamente al automóvil y que su atención estaba puesta principalmente en confirmar que contaran con dinero para pagar el viaje.

Un reclamo por mayor seguridad

Tras lo ocurrido, Gladis también expresó su preocupación por la inseguridad y reclamó mayores controles y consecuencias para quienes protagonizan este tipo de hechos.

“Las calles se están poniendo peligrosas”, advirtió, y planteó la necesidad de que quienes cometen delitos reciban algún tipo de pena o sanción efectiva.

La mujer también señaló que después del episodio tomó conocimiento de antecedentes relacionados con uno de los involucrados, aunque ese aspecto continúa sujeto a las actuaciones de la investigación.

Allanamiento y recuperación del celular

En paralelo al testimonio de la víctima, la investigación tuvo avances durante el fin de semana. Personal de la Comisaría Cuarta realizó un allanamiento en una vivienda ubicada en San Agustín 317, en Margen Sur, en el marco de las medidas ordenadas por la causa.

Durante el procedimiento, los efectivos lograron recuperar el teléfono celular que había sido sustraído a Gladis y secuestraron otros elementos considerados de interés para la investigación.

En ese domicilio reside Maximiliano Alexis Burgoa Zapata, de 19 años, quien fue notificado de sus derechos y garantías procesales y posteriormente trasladado a sede policial para completar su identificación y las actuaciones correspondientes.

La causa continúa bajo intervención de la Justicia, mientras se intenta determinar con precisión la participación de cada uno de los involucrados en el violento asalto que sufrió la remisera.

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