RÍO GRANDE.- La distancia entre el costo de vida de Tierra del Fuego y el que reflejan las estadísticas nacionales vuelve a quedar expuesta al comparar cuánto necesita una familia para cubrir sus necesidades básicas.
Mientras el INDEC estableció en $1.498.741 el ingreso mensual necesario en mayo de 2026 para que un hogar de cuatro integrantes no quedara por debajo de la línea de pobreza en el Gran Buenos Aires, un cálculo difundido en Tierra del Fuego estimó en más de $2,4 millones el ingreso requerido por una familia tipo fueguina.
La diferencia es de al menos $901.259 mensuales, es decir, alrededor de un 60% más que la referencia nacional.
No se trata de una diferencia menor ni de una cuestión vinculada exclusivamente con el precio de los alimentos. La estructura de gastos de una familia fueguina está atravesada por el costo de la vivienda, los servicios, el transporte y las características particulares de una provincia alejada de los principales centros de producción y consumo.
La comparación con el resto del país
El dato del INDEC corresponde a la Canasta Básica Total para el Gran Buenos Aires y constituye el parámetro oficial utilizado para establecer el umbral de pobreza. En mayo, una familia integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.498.741 para superar esa línea.
Pero ese número no puede trasladarse automáticamente a Tierra del Fuego. La propia comparación utilizada en el relevamiento local advierte que los precios y las condiciones habitacionales de la provincia presentan características diferentes.
Por eso, utilizar el valor nacional como referencia para una familia fueguina puede terminar subestimando cuánto dinero necesita realmente ese hogar para sostener su vida cotidiana.
La diferencia resulta especialmente significativa si se toma como referencia el cálculo local de más de $2,4 millones. Para una familia que necesita ese ingreso, la cifra nacional queda casi un millón de pesos por debajo.
El alquiler agranda todavía más la brecha
El problema se vuelve más evidente para los hogares que no cuentan con vivienda propia. En Tierra del Fuego, los alquileres relevados parten de aproximadamente $500 mil, mientras que el promedio informado para departamentos ronda los $822.659 mensuales. En Ushuaia aparecen unidades de dos ambientes cercanas a $875 mil y departamentos de dos dormitorios que llegan a $1,2 millones.
Eso significa que una familia que paga un alquiler cercano al promedio provincial debe destinar más de un tercio de los $2,4 millones estimados como ingreso necesario solamente para acceder a una vivienda. Si el alquiler llega al millón de pesos, la proporción se acerca a la mitad.
Y todavía quedan por pagar los alimentos, la electricidad, el gas, internet, transporte, educación, medicamentos, ropa y los demás gastos cotidianos.
Una familia puede superar el promedio nacional y seguir ajustada
La comparación también permite poner en perspectiva una característica de la economía fueguina. La provincia suele presentar ingresos salariales que pueden resultar superiores a los de otras jurisdicciones, particularmente en determinadas actividades. Pero un ingreso mayor no significa necesariamente un mayor poder adquisitivo cuando también son más elevados los costos que debe afrontar el hogar.
El punto central, entonces, no es solamente cuánto gana una familia fueguina en comparación con una familia de otra provincia.
La cuestión es cuánto puede comprar y cuánto le queda después de pagar los gastos básicos.
Una familia que necesita más de $2,4 millones para superar la línea de pobreza bajo una estimación local enfrenta una realidad muy diferente de la que refleja el parámetro nacional de $1,49 millones.
El costo de vivir en la isla
La diferencia de aproximadamente 60% entre ambas referencias vuelve a poner sobre la mesa una discusión que excede al mercado inmobiliario. El costo de vivir en Tierra del Fuego está condicionado por su ubicación geográfica, la logística, el transporte de mercaderías y las particularidades del mercado de viviendas. En ese contexto, el ingreso necesario para sostener un hogar puede alejarse considerablemente de los valores utilizados como referencia para el resto del país.
La propia información relevada sobre la provincia advierte que el alquiler es apenas uno de los componentes del presupuesto familiar y que, una vez abonado, todavía deben afrontarse servicios, alimentación y transporte.
La comparación deja así un dato concreto. Mientras una familia tipo del Gran Buenos Aires necesitó $1.498.741 en mayo para no ser considerada pobre, en Tierra del Fuego una estimación local ubicó esa necesidad por encima de los $2,4 millones.
Una diferencia de más de $900 mil por mes que ayuda a explicar por qué, en la provincia, tener un ingreso que puede parecer elevado cuando se lo compara con otras partes de la Argentina no necesariamente significa vivir mejor.
En Tierra del Fuego, el verdadero problema no es solamente cuánto se gana. Es cuánto cuesta llegar a fin de mes.