En declaraciones a FM Del Pueblo, Schreiber explicó que la caída de las ventas no es un fenómeno exclusivo de Río Grande, sino que se registra en distintos puntos del país. “Estamos cayendo en todo, punta a punta del país”, señaló al referirse al comportamiento del consumo.
En ese contexto, destacó el papel que siguen teniendo los comercios de proximidad en la economía cotidiana de las familias. Según explicó, gran parte de las compras diarias continúa realizándose en almacenes y negocios barriales, principalmente por la cercanía, la comodidad y los costos asociados al traslado.
Schreiber remarcó que existe una percepción instalada de que las grandes cadenas necesariamente ofrecen precios más bajos, pero aseguró que esa diferencia no siempre existe.
“En lo cotidiano, en los huevos, en el queso y en todo lo que consume la gente a diario, no hay gran diferencia. Muchas veces estamos más baratos”, afirmó.
Para el referente de los almaceneros, al momento de comparar precios también debe tenerse en cuenta cuánto cuesta llegar hasta un supermercado o una gran superficie. Una persona que no dispone de vehículo propio puede necesitar utilizar un taxi, remis o una aplicación de transporte, generando un gasto adicional que termina impactando sobre el valor final de la compra.
“Si uno tiene que pagar para ir y volver, finalmente económicamente le conviene el almacén”, planteó durante la entrevista.
El comerciante señaló además que el comportamiento de los consumidores cambió fuertemente como consecuencia de las dificultades económicas. Las familias, explicó, comparan precios, calculan los gastos diariamente y buscan reducir al máximo cualquier costo adicional.
“La gente hoy saca mucho los números. Está muy atenta porque, si no, no llega, no le alcanza”, indicó Schreiber.
Para el almacenero, esa situación también explica por qué los negocios de cercanía continúan teniendo un lugar importante dentro del consumo diario de los vecinos.
“Si nos compran es porque les conviene”, aseguró.
Schreiber defendió así el rol de los almacenes de barrio frente a las grandes cadenas y sostuvo que la proximidad, la ausencia de gastos de traslado y precios competitivos en productos básicos pueden convertir al comercio barrial en una alternativa más económica para numerosas familias de Río Grande.