En declaraciones a FM Provincia, el legislador sostuvo que el sistema atraviesa dos problemas centrales: el reclamo salarial de los trabajadores y el grave deterioro de la infraestructura escolar, una situación que, según afirmó, se viene acumulando desde hace varios años.
Coto cuestionó especialmente la decisión del Gobierno provincial de extender el receso invernal para realizar reparaciones en los establecimientos. Recordó que la suspensión de las clases fue anunciada pocos días antes del regreso previsto, generando complicaciones en la organización familiar.
“Avisaron un jueves que el lunes no arrancaban las clases. Fue una locura absoluta y una falta de respeto hacia las familias y sus trabajos”, manifestó.
El senador también advirtió que los recursos destinados al mantenimiento de las escuelas son insuficientes y mencionó que existen establecimientos de Ushuaia y Río Grande que todos los años presentan los mismos inconvenientes.
“Cada vez que arrancan las clases tenemos que mirar si determinadas escuelas tienen actividad o si no se cae un techo, y esto es literal”, afirmó al describir el deterioro edilicio.
Coto apuntó directamente contra el ministro de Educación provincial y contra el secretario general del SUTEF, Horacio Catena. Consideró que ambos deben brindar explicaciones por la extensión del conflicto y la falta de una solución que permita recuperar la normalidad educativa.
“¿Cómo nadie discute al ministro de Educación? ¿Cómo nadie discute a Catena?”, preguntó el representante fueguino en el Senado. Además, cuestionó la relación que mantiene la conducción sindical con los distintos gobiernos provinciales.
“Hay una convivencia que es mala. No termino de entender cómo un representante gremial, que tiene como patronal al Estado, termina siendo casi una especie de funcionario del Estado”, expresó.
Para Coto, la duración de las medidas de fuerza provocó un daño educativo difícil de revertir. “Estamos paralizados hace un mes. Un mes sin clases significa que fracasó el año escolar”, sentenció.
El senador reclamó que la discusión no se limite a solicitar más dinero, sino que también incluya una revisión profunda de la manera en que se administran los recursos disponibles.
En ese sentido, planteó la necesidad de analizar la asignación de horas cátedra, el sistema de suplencias y la distribución del presupuesto educativo. Según señaló, la crisis responde tanto a la falta de fondos como a una utilización ineficiente del dinero.
“La plata no alcanza porque es poca, pero también porque está muy mal asignada”, sostuvo. Asimismo, acusó a la conducción del SUTEF de concentrar sus reclamos en conseguir mayores recursos sin discutir previamente cómo se utilizan.
“El gremio no está buscando que se asigne mejor, sino solamente que haya más y que se continúe asignando de forma ineficiente”, cuestionó.
Ante los planteos sobre la reducción de programas y transferencias nacionales, Coto reconoció que el Gobierno nacional disminuyó determinados aportes educativos. Sin embargo, remarcó que la responsabilidad principal sobre la educación obligatoria corresponde al Estado provincial desde 1994.
“Lo que se desfinanció fueron recursos que Nación transfería a las provincias. Pero la responsabilidad de garantizar la educación es provincial”, explicó.
El senador sostuvo que Tierra del Fuego debe definir con claridad sus prioridades presupuestarias y garantizar los fondos necesarios para el funcionamiento de las escuelas. “Salud, educación, seguridad y justicia deberían ser áreas en las que nunca falte plata”, afirmó.
Coto concluyó que la crisis no podrá solucionarse mientras el Gobierno y el sindicato eviten discutir los problemas estructurales del sistema. Responsabilizó a la administración provincial por garantizar el servicio educativo y reclamó una revisión integral del uso de los recursos, mientras miles de estudiantes continúan afectados por la falta de clases.