martes 08 de septiembre de 2026 - Edición Nº2834

Política | 8 sep 2026

Base Naval sí, logística militar no:

Leguizamón pidió separar dos proyectos que pueden definir el futuro de Ushuaia

21:20 |El ex presidente del Infuetur y especialista en temas antárticos Daniel Leguizamón sostuvo que la Base Naval Integrada de Ushuaia constituye una herramienta estratégica para la defensa y la soberanía nacional, pero advirtió que no debe confundirse con el desarrollo de un polo logístico antártico destinado al mercado internacional. Señaló que ambos proyectos pueden convivir, aunque bajo estructuras y objetivos diferentes.


Al analizar el futuro antártico de Ushuaia en FM Centro, Leguizamón repasó los antecedentes del denominado Área Antártica Internacional de Ushuaia, un proyecto concebido desde los primeros años de la provincialización de Tierra del Fuego para transformar a la capital fueguina en una plataforma logística, científica, académica y comercial vinculada con la Antártida.

El especialista recordó que aquella iniciativa contemplaba infraestructura aeroportuaria, depósitos fiscales, servicios especializados, un muelle logístico y participación del sector privado, además de una fuerte articulación con organismos científicos y académicos.

Según explicó, con el paso de los años ese proyecto comenzó a mezclarse con la iniciativa de la Base Naval Integrada, hasta que la logística antártica terminó quedando bajo una estructura vinculada al ámbito militar.

“La Base Naval Integrada está muy bien como herramienta fundamental del sistema de defensa de nuestros intereses en el Atlántico Sur. Eso no se discute. Pero no hay que confundirse”, remarcó.

Leguizamón sostuvo que la logística destinada a programas antárticos extranjeros responde a una dinámica diferente. Indicó que países con fuerte presencia en la actividad, como Chile, Nueva Zelanda y Australia, desarrollaron sistemas donde la prestación logística internacional se canaliza principalmente mediante estructuras civiles, empresariales y científicas, con respaldo del Estado pero sin depender directamente de una instalación militar.

Desde su perspectiva, esa diferencia resulta determinante para captar operaciones internacionales.

“Hay una lógica de los mercados y una lógica de la demanda que quiere trabajar con organizaciones civiles, con enfoque académico, científico, empresarial y comercial”, explicó.

En ese marco, consideró que Ushuaia posee una ventaja geográfica extraordinaria, además de experiencia, recursos humanos, empresas y servicios capaces de abastecer operaciones antárticas, aunque todavía carece de parte de la infraestructura necesaria.

Leguizamón mencionó entre las principales necesidades hangares, depósitos fiscales, infraestructura logística especializada y un muelle preparado para operaciones comerciales antárticas, incluso con la posibilidad de compartir instalaciones con la Armada.

“El muelle puede ser compartido con la Armada, no hay ningún problema. Lo que no puede confundirse es la logística comercial y empresarial con la estructura militar”, señaló.

El ex titular del Infuetur también puso números sobre la dimensión económica que representa el mercado antártico. Según indicó, en el sector antártico donde Ushuaia posee una posición estratégica se movilizan alrededor de 700 millones de dólares, pero Tierra del Fuego captaría aproximadamente 160 millones vinculados principalmente al turismo, mientras Chile concentra buena parte del resto de las operaciones.

Para Leguizamón, esa diferencia demuestra que la provincia todavía no logró desarrollar las herramientas necesarias para competir plenamente por ese mercado.

“Nunca salimos realmente a competir porque no tenemos las herramientas. Tenemos que mirar cómo funciona la lógica internacional del Sistema del Tratado Antártico”, afirmó.

El especialista planteó además que el desarrollo antártico podría convertirse en uno de los grandes vectores de diversificación económica de Tierra del Fuego, especialmente frente a las dificultades que atraviesan sectores tradicionales como la industria electrónica.

En ese sentido, comparó el potencial antártico con lo ocurrido décadas atrás con el turismo de nieve en Ushuaia. Recordó que el recurso natural siempre estuvo disponible, pero fue necesaria infraestructura, inversión y una decisión política para transformarlo en actividad económica y empleo.

“Teníamos la nieve, teníamos el recurso y teníamos el potencial, pero había que hacer lo que había que hacer. Con la Antártida pasa exactamente lo mismo”, planteó.

Leguizamón consideró que Ushuaia puede transformarse en una verdadera plataforma internacional de servicios antárticos si existe una estrategia coordinada entre Nación, Provincia, empresas, universidades y organismos científicos.

Entre las alternativas, recordó la idea de conformar una empresa mixta dedicada a soluciones operativas y logísticas antárticas, con participación de Cancillería, Defensa, Ciencia y Tecnología y el Gobierno de Tierra del Fuego, aprovechando también el conocimiento acumulado durante décadas por personal de las Fuerzas Armadas.

“El programa Antártico Argentino puede seguir perfectamente con las Fuerzas Armadas. El problema es otra cosa: cómo captamos el mercado internacional y cómo transformamos esa actividad en trabajo y desarrollo para Tierra del Fuego”, resumió.

Finalmente, insistió en que la discusión no debe plantearse como una oposición a la Base Naval Integrada, sino como la necesidad de diferenciar claramente la función militar y de defensa de una plataforma logística civil capaz de competir internacionalmente.

Para Leguizamón, de esa definición dependerá buena parte de la posibilidad de que Ushuaia deje de ser solamente la puerta geográfica más cercana a la Antártida y se convierta también en uno de los principales centros logísticos del continente blanco.

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