El funcionario nacional recorrió junto al canciller Pablo Quirno el predio destinado al proyecto. Tras observar el estado actual del lugar, sostuvo que prácticamente no existe infraestructura construida y aseguró que el Gobierno pretende terminar con años de postergaciones.
“La Base Naval Integrada hoy no es nada. Hay un monolito, hay un rayón de cemento y venimos a cambiar esa situación”, afirmó Presti.
El ministro explicó que existe una decisión presidencial, un decreto y financiamiento disponible para iniciar los trabajos. “Tenemos los recursos por primera vez en 40 años. Ya los tiene el Ministerio de Defensa y la Armada para ponerlos en ejecución”, remarcó.
Al ser consultado sobre los plazos, Presti aseguró que la puesta en marcha del proyecto ya comenzó desde el punto de vista administrativo y presupuestario.
Según detalló, se avanzará con varias licitaciones públicas destinadas a ejecutar las primeras obras de infraestructura. Estos procesos definirán las empresas, los costos y los trabajos iniciales dentro del predio.
“Ya empezamos. Los recursos están en la Armada Argentina y se iniciarán los procesos licitatorios, con tres, cuatro, cinco o seis licitaciones para comenzar los primeros trabajos”, explicó.
Para Presti, esta etapa permitirá modificar una inacción que se extendió durante 40 o 50 años y comenzar a consolidar una instalación naval con capacidad operativa permanente en Ushuaia.
El ministro también aclaró el significado del término “integrada” y descartó que esté relacionado con una participación militar extranjera.
La denominación responde a que el proyecto concentrará en un mismo espacio los principales componentes del poder naval de la Armada Argentina: unidades de superficie, aviación naval, Infantería de Marina y, en el futuro, submarinos.
“Es una base naval de nuestra Armada. Hablamos de integralidad porque reúne sus componentes de superficie, aviación naval, Infantería de Marina y posiblemente submarinos”, precisó.
Presti fue categórico al asegurar que la infraestructura pertenecerá únicamente a la República Argentina y será financiada con recursos propios del Estado nacional.
“No existe ninguna posibilidad ni vinculación con países que vengan a aportar recursos o pretendan tener algún tipo de interés en nuestra base”, subrayó.
El titular de Defensa destacó que el proyecto permitirá fortalecer las capacidades de la Armada y convertir a Ushuaia en el punto central de la estrategia logística y operativa argentina hacia la Antártida.
La futura base permitirá proyectar embarcaciones y aeronaves hacia el continente blanco, además de mejorar la presencia nacional en el Atlántico Sur.
“Todo el país tiene puesta la mirada en esta ciudad y en esta provincia. Desde Ushuaia pensamos relanzar y fortalecer nuestra estrategia antártica”, manifestó.
El Gobierno nacional también busca generar condiciones para que países con programas científicos y logísticos puedan preparar desde la capital fueguina sus operaciones hacia la Antártida.
De esta manera, la Base Naval Integrada tendrá una doble importancia: reforzar la capacidad militar argentina y potenciar la posición estratégica de Ushuaia como puerta de entrada al continente antártico.
La confirmación del financiamiento y el anuncio de las primeras licitaciones abren una nueva etapa para un proyecto largamente postergado. Ahora deberán definirse los cronogramas, las obras prioritarias y los plazos concretos de ejecución.