Por FM Provincia, el referente turístico aseguró que la intervención nacional mantiene en funcionamiento la terminal, pero cuestionó la escasa información brindada a las empresas vinculadas con el turismo, la logística y el comercio.
“La información que vuelcan hacia los sectores que dependen del puerto es mínima o nula. No logramos tener un canal de comunicación donde realmente nos mantengan al tanto”, señaló Cornejo.
Uno de los principales problemas es la inhabilitación del muelle de catamaranes. Según explicó, las embarcaciones turísticas debieron ser trasladadas hacia sectores del muelle comercial, donde también operan unidades de Prefectura y otros barcos.
“No vemos que vayan a reparar el muelle de catamaranes para la temporada y eso genera un problema operativo mayor”, advirtió.
Entre las alternativas analizadas aparece la posibilidad de reflotar y retirar el dique seco hundido perteneciente a la Armada para trasladar las embarcaciones hacia ese sector. Posteriormente, cada catamarán debería acercarse al muelle principal para recibir a sus pasajeros antes de comenzar las excursiones.
Cornejo consideró que ese sistema resultaría inviable durante los momentos de mayor movimiento. “En temporada alta todos los barcos tienen que estar cargando pasajeros y saliendo al mismo tiempo. No se puede realizar la operación de a uno”, remarcó.
El titular de la Cámara de Turismo indicó que para la temporada están previstas alrededor de 550 recaladas, aunque aclaró que una reserva confirmada no garantiza que el buque finalmente pueda operar en Ushuaia.
“Que tengas la recalada confirmada no quiere decir que no se pueda caer durante la temporada si el barco no encuentra las condiciones necesarias”, explicó.
El primer crucero está previsto para el 15 de septiembre, mientras que los barcos antárticos comenzarían a arribar durante los primeros días de octubre. Ante la cercanía de esas fechas, Cornejo reclamó respuestas y soluciones inmediatas.
El mayor temor del sector es que las compañías internacionales decidan trasladar sus operaciones hacia otros puertos si Ushuaia no ofrece previsibilidad, seguridad y capacidad operativa.
“Una vez que no garantizaste que puedan trabajar de manera lógica, tranquila y segura, buscan otro destino y no vuelven más”, alertó.
Cornejo aclaró que el riesgo no se limita a la temporada 2026-2027. Las compañías de cruceros y los operadores antárticos planifican sus itinerarios con varios años de anticipación, por lo que cualquier inconveniente puede influir en las programaciones de 2027, 2028, 2029 y 2030.
También manifestó su preocupación por las comunicaciones enviadas por trabajadores de la Dirección Provincial de Puertos a medios especializados, armadores y entidades internacionales. Según relató, en esas notas se advertía sobre posibles impedimentos para operar durante la temporada.
“Eso no solamente genera un riesgo operativo ahora, sino que pone en peligro la continuidad de la temporada de cruceros y de la actividad antártica en los próximos años”, sostuvo.
Para Cornejo, la difusión internacional del conflicto perjudica la reputación de Ushuaia y genera dudas entre empresas que necesitan organizar sus recorridos con anticipación.
El presidente de la Cámara de Turismo cuestionó la falta de respuestas de Nación y Provincia. Si bien el sector mantuvo reuniones con las autoridades que se encuentran al frente de la intervención, aseguró que las consultas deben ser trasladadas a Buenos Aires y no reciben soluciones concretas.
“Estamos en septiembre y no tenemos ninguna solución. El muelle de catamaranes no se reparó ni se está reparando”, lamentó.
Además, reclamó al Gobierno provincial que intervenga para resolver la situación de los aproximadamente 140 empleados de la Dirección Provincial de Puertos afectados por el conflicto.
Cornejo sostuvo que la sociedad, los trabajadores y el sector turístico quedaron atrapados en una disputa entre el Gobierno provincial y el Gobierno nacional por el control del puerto.
“Somos rehenes de una puja entre los dos Estados. El problema es mucho más grave que determinar quién tiene razón y quién no”, afirmó.
Finalmente, pidió que las autoridades actúen con responsabilidad y encuentren una solución de fondo. “Si solamente ponemos una curita en la herida, pero no resolvemos el motivo, estamos hipotecando el futuro de nuestra provincia”, sentenció.