La diputada nacional Silvana Giudici llegó a Tierra del Fuego para participar de una serie de actividades partidarias de La Libertad Avanza y acompañar a los referentes fueguinos del espacio, Santiago Pauli y Miguel Rodríguez.
La visita forma parte de la estrategia de construcción territorial que los libertarios intentan despliegar en la provincia con la mirada puesta en consolidar su estructura política.
Giudici, integrante del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados, recorrió las sedes partidarias y participó de encuentros junto a los dirigentes locales Pauli y Rodriguez, en una agenda que rápidamente fue trasladada a las redes sociales mediante fotografías y videos.
Sin embargo, detrás del despliegue digital aparece una escena bastante más modesta: las actividades partidarias muestran una convocatoria cada vez mas reducida, con grupos que difícilmente superan algunas decenas de personas y una presencia importante de colaboradores y asesores.
La imagen contrasta con el volumen que intenta transmitir la maquinaria de comunicación libertaria en las redes, donde cada recorrida, reunión o visita de dirigentes nacionales se transforma en una sucesión de publicaciones destinadas a mostrar un partido activo y en expansión.
La estrategia parece cada vez más definida: recorrer, grabar, publicar y multiplicar contenido en las redes sociales.
Pero cuando las cámaras se apagan y se observa quiénes participan efectivamente de las actividades, el panorama es diferente.
La visita de Giudici volvió a mostrar reuniones pequeñas, lejos del contacto y dialogo con vecinos. La escena se repite en un momento en el que La Libertad Avanza busca instalarse territorialmente en Tierra del Fuego y proyectarse hacia las próximas elecciones.
Pauli y Rodríguez son actualmente los dos diputados nacionales de La Libertad Avanza por Tierra del Fuego, e intetan constatemente mostrar actividad de cercania con los votantes y al mismo tiempo diferenciarse del Senador Coto, en busqueda de lograr la bendicion de Karina Milei en las proximas elecciones locales.
La pregunta política que queda planteada es si ese crecimiento institucional consigue traducirse en participación efectiva de los vecinos o si, por ahora, el principal escenario de la construcción libertaria continúa siendo el teléfono celular.
El contraste adquiere mayor dimensión cuando se observa la realidad que atraviesa buena parte de la sociedad fueguina.
La discusión cotidiana está marcada por el empleo, la actividad industrial, los ingresos familiares, el costo de vida, el endeudamiento y la situación de los servicios públicos.
En ese contexto, la presencia de dirigentes nacionales en Tierra del Fuego podría representar una oportunidad para discutir esas problemáticas y explicar qué respuestas propone el Gobierno nacional para una provincia particularmente atravesada por sus decisiones económicas.
Sin embargo, la agenda de estas jornadas volvió a concentrarse en la construcción partidaria y en la generación de contenido para redes.
Mientras tanto, la provincia continúa acumulando señales de preocupación económica y social. La agenda nacional incluso ha colocado en debate cuestiones sensibles para Tierra del Fuego, desde la industria y el empleo hasta el régimen de promoción y las políticas vinculadas con la energía y el territorio.
El desafío para los referentes libertarios fueguinos parece entonces bastante más grande que llenar una sede o producir un video: necesitan construir una relación política con una ciudadanía que no se moviliza simplemente porque un dirigente nacional llegue a la provincia.
El desafío pendiente es que la política salga de las pantallas y consiga encontrar una convocatoria real en las calles.
