En FM Del Pueblo, Perez contó que Florencia se acercó al Municipio para compartir las dificultades que había atravesado su familia: reconocer a tiempo la enfermedad y, luego, buscar un donante compatible. “La idea primaria nace de la madre de Simón”, señaló. A partir de ese encuentro, los equipos municipales comenzaron a trabajar junto con CUCAI para convertir su pedido en un programa destinado a toda la comunidad.
El funcionario explicó que la iniciativa tiene dos líneas de trabajo: detectar tempranamente posibles casos de leucemia y ampliar el registro de donantes de médula ósea. Sobre la primera, precisó que se capacitará a médicos generalistas, pediatras, enfermeros y promotores para identificar señales de alarma y realizar una derivación rápida al especialista. Según indicó, la primera formación para el área de pediatría ya se realizó, con la participación de la doctora Eliana Vega, del Centro de Salud N.º 2. También prevén trabajar con hematólogos de la clínica CMEC.
“La leucemia no la podemos prevenir, sino que lo que podemos hacer es detectarla precozmente para tener un mejor pronóstico”, explicó Perez. Señaló que, en los niños, las primeras manifestaciones pueden ser difíciles de reconocer, por lo que consideró fundamental preparar a los equipos que tienen el primer contacto con las familias.
La segunda parte del programa busca facilitar la inscripción de potenciales donantes mediante un hisopado bucal. Perez indicó que el Municipio está capacitando a enfermeros y promotores para realizar la toma de muestras y que el objetivo es incorporarla a sus 15 dispositivos de salud. Aclaró que esa tarea comenzará próximamente, una vez que los equipos estén preparados. El hisopado sirve para ingresar al registro; no supone una donación de médula en ese momento.
Perez destacó la importancia de sumar personas al registro porque, según explicó, solo alrededor del 25% de quienes necesitan un trasplante encuentra un donante compatible dentro de su familia. Por eso invitó a los vecinos a informarse y perder el miedo a inscribirse: una persona registrada puede resultar compatible, incluso años después, con alguien que necesite un trasplante.
El Municipio también prevé llevar charlas a las escuelas y sumar la difusión del registro a las campañas de donación de sangre. Para Perez, el origen del programa muestra el valor de escuchar a quienes atraviesan estas situaciones: una madre se acercó con una necesidad concreta y su experiencia impulsó una respuesta que ahora puede ayudar a otras familias.