En diálogo con FM Provincia, Harrington fue consultado sobre el escenario político que comienza a delinearse dentro del Partido Justicialista y consideró que, por el momento, no existe clima para avanzar con una interna partidaria.
“No creo que se vayan a dar esas famosas internas. No creo que haya clima para eso”, expresó.
El intendente, sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que la conducción partidaria adopte una decisión diferente y remarcó que ningún sector político puede considerarse dueño de los afiliados ni de su participación.
Para Harrington, el principal problema pasa por otro lado. Consideró que la discusión política corre el riesgo de quedar atrapada en candidaturas, internas y posicionamientos electorales mientras la agenda de la gente está atravesada por dificultades económicas mucho más urgentes.
En ese sentido, insistió en que los vecinos están concentrados en sostener sus ingresos, afrontar sus gastos y llegar a fin de mes.
“Hay otra agenda que lleva la gente en su día a día”, señaló, al tiempo que relativizó el impacto que tienen las disputas políticas sobre la vida cotidiana de la comunidad.
Harrington también advirtió que el próximo año estará inevitablemente condicionado por el proceso electoral y que eso puede complicar todavía más discusiones sensibles que necesitan acuerdos.
Según explicó, muchos de los debates económicos, institucionales y sociales que deberá afrontar Tierra del Fuego van a estar atravesados por el contexto político y electoral, lo que puede volver más difícil la construcción de consensos.
Para el intendente, allí aparecerá uno de los principales desafíos de la dirigencia: evitar que cada discusión termine convertida en una pelea de campaña.
“Va a ser un desafío que va a tener que asumir la política”, sostuvo.
Harrington planteó que antes de profundizar las disputas partidarias debería existir mayor capacidad para construir acuerdos sobre los problemas concretos que afectan a la población.
El jefe comunal volvió a marcar distancia entre la agenda política y las necesidades sociales y puso como ejemplo las discusiones internas que atraviesan al PJ.
Para Harrington, una pelea entre dirigentes tiene un peso mucho menor para la comunidad que cualquier decisión que afecte directamente el bolsillo, los servicios o la actividad económica.
En ese marco, sostuvo que la dirigencia deberá llegar a 2027 con capacidad para ofrecer respuestas y no solamente con disputas electorales.
El mensaje del intendente fue claro: en un escenario económico complejo, la política deberá discutir menos sobre sí misma y concentrarse más en los problemas de una sociedad que necesita soluciones concretas.